lunes 26 de febrero, 2024
  • 8 am

Sandra Canio: “Las condenas para pederastas son irrisorias porque son delitos graves y son personas que no tienen recuperación”

Por Andrés Torterola
Distintas instituciones que tratan derechos humanos refieren al aumento de abusos sexuales en niños, niñas y adolescentes, en tal sentido CAMBIO entrevistó a Sandra Canio, que vivió junto a su familia la triste experiencia de una nieta que fue abusada por un pederasta confeso que además es el abuelo de la niña.
ACTUAR EN
TIEMPO Y FORMA
Canio dijo que por su condición de Periodista el caso de su nieta fue visible, pero entiende que podía haber sido “prevenible” ya que el pederasta confeso era docente, tenía denuncias previas por acoso hechas a través de alumnas, profesoras y la secretaria de un liceo, en su momento a esas denuncias no se le dio importancia. “Me lo voy a preguntar siempre, si en ese momento las personas que tenían que haber actuado lo hubieran hecho en tiempo y forma, es decir a las autoridades de instituciones educativas, probablemente nosotros no tendríamos que haber pasado por esto”.
“LOS NIÑOS NO MIENTEN”
La justicia describió el hecho como abuso sexual del abuelo a su nieta en reiteración real agravado por el vínculo, para que el lector tenga una idea de cómo afectó esta situación a la familia, Canio dijo que “es como si un rayo entrara a una casa, es un escenario devastador. La primera reacción la tuvo mi hija porque la nena se lo devela a ella, posteriormente hubo una consulta con la pediatra e inmediatamente se realizó la denuncia, a la postre se ratificó el relato con la afirmación de la niña y la confirmación por parte de los profesionales que tratan estos casos que los niños no mienten y mucho menos una niña de tres años que además lo vivió”.
UN SERVICIO
DESASTROSO
Sandra Canio dijo que la sugerencia a las personas que están pasando por situaciones similares es que realicen las denuncias a fiscalía, ya sea por abuso, violación, violencia y tratar de preservar la prueba, que en este caso es el niño, es el que revela la situación, debe ser tomado en serio por el docente, profesor, maestro, pero además tiene el deber de hacer la denuncia, no se puede quedar en eso por sentir miedo.
Explicó que en el momento del abuso de su nieta concurrieron a hacer la denuncia a la policía y posteriormente a fiscalía.
“Si tengo que acompañar a alguien voy directamente a fiscalía porque ojalá nunca más tenga que pisar la unidad de violencia de género del Ministerio del Interior, es un servicio desastroso, no están preparados, la única funcionaria que estaba preparada fue trasladada, era la que hacía valer el derecho de las víctimas”, indicó.
CÓMO SEGUIR ADELANTE
“La forma de salir adelante es ayudándonos, todos vamos a psicólogos, se refirió a la pena para un pederasta confeso como en este caso es de dos años y ocho meses, en otras situaciones se le ha dado penas de seis años, son condenas irrisorias, los legisladores deben cambiar esta situación ya que se trata de un delito muy grave, los pederastas confesos que abusan de niños no tienen rehabilitación, agregó.
Hay un peligro que no estamos viendo que son las familias de los pederastas confesos que lo apoyan, como mujer no puedo entender que un familiar vaya a la cárcel a visitar a un pederasta”.
OTRAS SITUACIONES
“En esto no estoy sola, soy la cara visible porque trabajo en los medios de comunicación, hay un caso de una señora que se llama Valeria, me acompaño en todo lo que vivimos con mi nieta, al tiempo la hija de Valeria de 9 años le cuenta que estaba siendo abusada por su tío.
En este momento estoy acompañando cuatro casos en Salto, dos violaciones, un intento de suicidio por violación y un caso de abuso en Artigas”, concluyó.