lunes 26 de febrero, 2024
  • 8 am

Una deuda con la ciudadanía

Fulvio Gutiérrez
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Fulvio Gutiérrez

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Dr. Fulvio Gutiérrez
El comienzo del año 2024, está muy marcado por las elecciones internas y las elecciones nacionales. Pero al mismo tiempo correrá el último año de los cinco que tiene este período de gobierno. Las elecciones internas de Uruguay del año 2024 se celebrarán el domingo 30 de junio, cumpliendo con la primera etapa del procedimiento electoral consagrado por la reforma constitucional de 1997. En ese acto eleccionario se eligen los candidatos únicos por partido para las elecciones presidenciales del mes de octubre, así como la integración del Órgano Deliberativo Nacional y los distintos Órganos Deliberativos Departamentales de los diferentes partidos. Estos últimos elegirán los candidatos a intendentes para las elecciones departamentales y municipales del 11 de mayo de 2025.
Pero por si esto ya no fuera lo suficientemente importante, conjuntamente con las elecciones nacionales, se pondrá a consideración de la ciudadanía, hasta ahora, cinco iniciativas de reforma constitucional -si es que logran las 270.000 que son necesarias- lo que complica la expresión de voluntad para el ciudadano común, y dificulta para la dirigencia y militancia partidaria, su actividad proselitista. Si a esto se agrega que la relación política entre los partidos políticos está algo caldeada, y los enfrentamientos verbales entre los candidatos no pasa por los mejores momentos, el año 2024 pinta por lo menos, complicado. Es que estamos viviendo momentos en que ciertos códigos de conducta política han sido dejados de lado, y un manto de intolerancia se extiende en forma alarmante.
Por esas razones, no puedo compartir la opinión que se ha vertido por distintos medios de comunicación, en cuanto afirman que por lo menos durante el primer semestre del año, se deberían aprobar en la vía parlamentaria, varias iniciativas de proyectos de leyes que ya tienen media sanción.
Ojalá así fuera, pero tengo mis dudas. Sin perjuicio de que las jerarquías políticas estarán abocadas principalmente a conseguir votos, los temas a que se refieren esos proyectos de leyes, son varios, y a cuál de ellos más importantes. Está el proyecto que establece un nuevo sistema referido a la usura; modificaciones a la denominada ley de medios; ley referida a la eutanasia; la ley de financiamiento de los partidos políticos; la ley de prisión domiciliaria para reclusos mayores de 65 años; la ley que prescribe el procedimiento del concurso para el ingreso de funcionarios a los gobiernos departamentales; y la ley que pretende prohibir los servicios VIP de las mutualistas. En algunos casos las discrepancias políticas parecen insalvables, y en otros, hay exigencias de mayorías especiales difíciles de cumplir.
Todos esos proyectos han sido analizados durante largo tiempo, y fueron objeto de intensas discusiones, algunas con duros enfrentamientos verbales entre los legisladores. Sin embargo, no lograron la aprobación correspondiente en cada cámara.
Con estos antecedentes, no parece razonable ni lógico, que durante el primer semestre de este año (en realidad el mes de enero ya no cuenta), puedan tener su sanción definitiva. Está claro entonces, que el parlamento tiene una deuda con la ciudadanía, que me atrevo a decir que será muy difícil de cumplir.