viernes 1 de marzo, 2024
  • 8 am

“Lo de Salto Grande yo lo advertí, Albisu cometió un error que nos terminó golpeando y hoy es el gran relato del FA”

Por Julio Aguirrezábal
Acompañando en la primera gira que realizó Álvaro Delgado por el país en el marco de su precandidatura presidencial, el Senador Sebastián Da Silva estuvo en Salto y fue entrevistado por CAMBIO. Frontal y directo para dar a conocer su pensamiento, hizo referencia a su relación con Salto, a la situación en que se encuentra el departamento y a las posibilidades de desarrollo que no han sido aprovechadas. Fue crítico con la gestión de Carlos Albisu al frente de Salto Grande y dijo que fue uno de los que advirtió la situación que se venía. Por otro lado calificó de incapaz al intendente Andrés Lima a quién responsabilizó de la situación caótica en que se encuentra el departamento de Salto que era el orgullo de todos sus habitantes. A nivel país, Da Silva considera que debe ganar Delgado para continuar el camino iniciado por el Presidente Luis Lacalle Pou.

-Sebastián da Silva ante la prensa, ¿es un personaje o es el verdadero Sebastián da Silva?
-Si averigua algo del Negro da Silva y su paso por el Senado, se dará cuenta que es alguien que es frontal, no tiene muchas cosas para ocultar, muy pasional y alguien a quien las circunstancias lo pusieron en un lugar que capaz no era el que imaginaba. Fui diputado en la crisis del 2001, ahora me toca ser senador, me prometí ser el senador del campo. Estoy en un lugar en donde cumplo con mucho orgullo, pero me había preparado para otras cosas. Es tan berreta la calidad de la oposición que estamos obligados a tener un temperamento elevado, no tolero las pulseadas mentirosas cuando el país corre riesgo. Eso fue pasando, la pandemia fue un banco de pruebas, el referéndum de la Ley de Urgente Consideración también, el agua salada o la falta de agua en Montevideo también, la sequía y sus consecuencias son elementos objetivos en donde no se podía hacer politiquería barata y el Frente Amplio lo hizo, y de la más rastrera y ordinaria. El Gobierno de Luis Lacalle Pou merece más voces como la mía.
-El Gobierno tiene a Graciela Bianchi, a Sebastián da Silva, a Valeria Ripoll, cada uno con su estilo, los tres son confrontativos. Escuché declaraciones donde algunos blancos se molestaron y pidieron bajar un cambio. ¿Alguna vez le pidieron que baje las revoluciones?
-Sí, me lo dicen a veces, cuando me paso en declaraciones a la prensa. Con el Presidente hemos tenido intercambios, pero muy por el adjetivo. Después hay una leyenda que se teje que yo tengo un rol definido, una especie de estrategia de jugar uno por un lado, Bianchi por otro, y eso no es así. Yo con el Presidente interpreto mucho sus estados de ánimo y hacia dónde quiere ir. Además me veo en la obligación de salir a cubrir el Gobierno y defenderlo de ataques de gente que no merece que el Presidente les responda. Son cosas miserables como haber leído una declaración que los niños en Montevideo iban a nacer deformes, o que iba a haber tráfico de niños si se aprobaba la LUC, se privatizaba la educación pública, un Fernando Pereira (Presidente del Frente Amplio) que se encargó de generar una especie de enojo artificial contra el Gobierno, por eso ahora está callado, no habla más. Todo lo que he hecho en la vida lo trato de hacer bien.
-¿En qué quedaron las famosas auditorías donde iban a saltar cosas del Gobierno frenteamplista?
-Hay algunas auditorías que se mandaron a Fiscalía, y la verdad que todo el tema Fiscalía en sí es uno de los grandes aprendizajes a la hora de poder dimensionar dónde está el poder de la verdad. No sabía que una parte importante del poder iba a estar tan definido en la Fiscalía y todo lo que después ya sabemos que pasó. Eso obedece a (quizás) un pecado de ingenuidad a cuando se hizo el nuevo diseño cinco años atrás, son obstáculos reales que después terminan en preguntas de compañeros sobre las auditorías. ¿Qué pasó con Antel Arena? ¿El horno de Ancap? ¿La regasificadora? Hay unas 17 o 18 denuncias penales.
-¿Se siente frustrado por eso?
-Sí, obvio, porque en algunos casos, por ejemplo el más notorio, es el caso de Charles Carrera, un claro abuso de funciones, yo me sublevo cuando abre la boca. El hombre hizo todo lo que no se debe hacer en un cargo público y tiene el rostro de piedra de seguir hablando. Tiene esa libertad, porque por algunas circunstancias van 4 años de Gobierno y lo de él no se ha movido. A su vez los políticos son muy moderados.
-¿Esa moderación no tendrá que ver con algún “cadáver” que se esconde en el placar?
-Puede ser, yo no generalizo. El político profesional tiene un instinto de supervivencia que lo hace olfatear y tomar todas las decisiones en virtud de un costo y beneficio supuestamente electoral. El mundo está lleno de ejemplos donde, por nombrar algunos, Berlín está sitiado por agricultores, París también, Trump ganó la elección y la perdió por vanidoso al igual que Bolsonaro, Milei la ganó. La sociedad es moderna, los contribuyentes cada día tienen más necesidades para satisfacer los tiempos que corren, y surgen frustraciones cada día. No toleran más pagarles sueldos a políticos que miden cada una de las cosas. Ahí aparecen fenómenos de afuera, de lo que es la casta política y el statu quo, que son populares, algunos ganan elecciones y otros son populares como puedo ser yo. La diferencia está en que los que somos sinceros, una vez que adquirimos niveles de notoriedad, no se miden, siguen igual. La vida no es solo política, es más importante un empresario que da 20 puestos de trabajo, que un senador. Es más importante para el legado de un departamento, Eladio Dieste por ejemplo, que un intendente. Entonces todo eso hace que aquel político complicado que dice términos como territorio y está el que habla más normal, como si estuviera comiendo una milanesa en calle Uruguay, y ese quizás es el que entretiene más.

«Hay otros blancos fuera del episodio de Salto Grande, la contracara es Lucía Minutti”

-La “película” Salto Grande sigue dando que hablar, le da rédito al Frente Amplio.
-Tiene mucho que ver con todo lo que hablábamos. Lo de Salto Grande lo venía advirtiendo hace tiempo. Soy amigo de Carlos Albisu, pero cometió un error que nos terminó golpeando y el motivo en gran parte es el relato del Frente Amplio. Después cuando se analiza eso, surge que no es tan así, que siempre ocurrió, pero el daño ya está hecho. Es algo que hay que pasar, tampoco es todo el Partido Nacional, también hay otros blanco, la contracara de Salto Grande es Lucía Minutti, una mujer que a mí me enseñó la importancia de los primeros mil días en las personas. La campaña pasada recorríamos Salto, el cual está muy cambiado, Salto antes era imponente, el salteño era autosuficiente, soberbio, y con razón, y pasados algunos años la situación es dramática en una ciudad en donde hay un emprendedurismo importante, un potencial tremendo, que lamentablemente dio paso a un populismo tipo kirschnerista, algo así.
-Sergio Botana habló muy mal de los acomodos en Salto Grande, sin embargo él acomodó más de 200 militantes cuando fue intendente de Cerro Largo, lo reconoció en una entrevista en CAMBO. ¿Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio?
-Debe haber gente acomodada, sí, después está la gente que te saca de un apuro en una inundación, pero todo eso en el Siglo XXI tiene que ser más lógico, hay que romper esa tolerancia del que quiere ser acomodado y el acomodador, es un juego nefasto. Hemos hecho mucho a nivel de Gobierno, esa relación de aspirante a ser acomodado y el acomodador se ha roto, tenemos una página web que se llama Uruguay Concursa.
-Los anuncios de Salto Grande, como el Puerto de Barcazas, Tren Salto-Concordia, Hidrovía, ¿En qué está todo eso a nivel Gobierno?
-Eso no lo sé, no lo puedo contestar, porque no tengo conocimiento, no estoy informado.

«Uno puede ser un populista capaz, o puede ser un Andrés Lima»

-Ud. recién hablaba de populismo, ¿Lo hizo con alguna connotación?
-Sí, seguro. La intendencia de Salto, como el Intendente. Uno puede ser un populista capaz, o puede ser un Andrés Lima. En este caso el error nuestro es que las vanidades no permitieron que Salto se saque de encima a Andrés Lima.
-¿Cuándo habla de vanidades, se refiere al Senador Germán Coutinho?
-Son vanidades propias y errores de políticos. Yo con Germán Coutinho soy amigo desde hace muchos años, pero separando las personas, el error estratégico político que cometió lo están pagando los salteños, lo pagan quienes están en los asentamientos y ven como Andrés Lima destina medio millón de dólares en el Carnaval, entonces eso, no puede ser, no lo puedo entender. Tenemos un debe con Salto, todos los campos contra el río Uruguay por ejemplo, son buenos para regar, tienen el agua, Salto tiene un potencial tremendo. Hay mucha cosa por hacer en Salto que hasta el momento no sé por qué no se lo ha aprovechado, soy un admirador de El Espinillar, lo conozco, toda esa franja de suelo contra el río Uruguay, hoy puede ser regada, hay que ponerle cabeza y no terminar pagando equipos de baby fútbol. Si contás con recursos públicos, no pagues un equipo de baby fútbol. Hay que pensar en otras cosas, Uruguay podría generar mucho, riqueza genuina, camiones, gente, tractor, taller de servicio, tornero, puerto, etc.
-Precisamente en la zona de El Espinillar, hay un grupo norteamericano planificando una plantación de 200 hectáreas de palta, lo cual consumiría unos 2 millones de litros de agua por día. Ese consumo de agua en la zona de Petrorca, en Chile, se ha transformado en un conflicto ambiental grave, secando ríos y dejando sin agua a comunidades de la zona.
-Yo no creo, hay que ver las cosas positivas. Si van a hacerlo es porque lo tienen estudiado. Yo germiné 3 años un árbol de palta con un germinólogo, cuando hice el trasplante la primera helada me los mató. Si el tipo va a plantar 200 hectáreas de palta es porque sabe, lo estudió, debe ser de alguna zona paltera del mundo.
-¿Se le va a regalar el agua y no se va a estudiar el impacto ambiental?
-Soy muy liberal con el río Uruguay y más con las lluvias que hay en el sur de Brasil, el agua viene llovida de allá, eso hay que aprovecharlo mucho, cuando eso viene se tiene que derivar de alguna forma, es agua que después termina allá abajo, en el mar, hay que derivarla acá. Yo cruzando el desierto, yendo de Nevada a Montana, estaban los coyotes, víbora cascabel, todo un desierto tenebroso y cuando quise acordar empecé a ver círculos de alfalfa, paré porque no lo creía, seguí unos kilómetros más y encontré una tremenda represa multipredial, el agua la llevaban para regar. Salto tiene la suerte de tener el lago hacia arriba y eso se tiene que aprovechar, aprovecharlo con dinero de privados, que venga uno y arriesgue. Salto tiene todo para generar mucho, el problema es que todos esperan que venga un político con la capa de superan, y no es así, hay que arriesgar. Yo planté 15 hectáreas de cebolla y me fundí, y seguí, y seguí intentándolo, porque cuando uno pasa raya por la vida, nuestros hijos mirarán hacia atrás y recordarán que el viejo siempre dio para adelante, hay que estar activos, hacer cosas, hay que trabajar, dejar un legado para nuestras futuras generaciones, eso es lo lindo de todo esto, y por lo cual me voy a romper el lomo para que gane Álvaro Delgado las elecciones.
-Los datos de las encuestadoras indican que el Frente Amplio va por delante.
-Yo creo que las encuestas hay que leerlas, yo no me canso de leerlas, y hablo con la gente y me dan para adelante, y no es la sociedad, es el que tiene un camión y trabaja, el que reparte pollo, me dan para adelante. La izquierda cambió, tienen a Fernando Pereira, Marcelo Abdala, eso no es poca cosa y estoy seguro que va a haber un voto silencioso, el mismo voto silencioso que nos hizo caso a nosotros en la pandemia, mientras los otros juntaban firmas y contagiaban a la gente, Fernando Pereira se contagió tres veces juntando firmas, y nosotros estábamos vacunando, esa es la verdad.
-El diputado Sebastián Valdomir pidió un cerco sanitario para Ud.
-Dice que a mí me tienen que hacer un cerco sanitario, como si fuera un bicho abichado o algo así, no le gusta lo que yo digo, que es la verdad, no le gusta que le digan la verdad, y así estamos. Carolina Cosse habló de niños deformes, y si se llega a ese punto, acá vale todo. Nosotros podemos tener errores, pero los 80 millones de dólares del horno en ANCAP (Paysandú) se siguen pudriendo…
-¿Por qué se mantiene el Mides? Eso genera malestar en la gente por aquello que se le da al que no trabaja, al que trabaja menos…
-Nosotros hemos cambiado eso, quizás no lo supimos comunicar. Antes un beneficiario del Mides cobraba 16.000 pesos mientras que un peón cobraba 18.000, el beneficiario tomaba mate y el peón trabajaba todo el día, eso ha cambiado, logramos que el beneficiario del Mides pueda trabajar, no se ha hablado mucho de eso.
-El ex periodista, ahora operador del Frente amplio, el salteño Eduardo Preve, en su programa La Tapadita le marca la agenda al Gobierno con sus denuncias. ¿Qué opina al respecto?
-Parte de una realidad la cual hay que asumirla, hay veces que la agenda la marca un periodista, a veces un dirigente político, a veces un operador y otras la realidad, un episodio nuevo, un episodio malo… Hay que ponerse a trabajar sobre eso, hay cosas que los frenteamplistas, porque tienen un pasado que los condena, no pueden hablar, hablan de acomodos pero a cualquiera del Frente Amplio que hable de acomodos le podemos recordar todos los que ellos hicieron. Eso va a ser parte de la campaña, no me preocupa ni me va a preocupar.

PERFIL
Sebastián da Silva Camboué, tiene 52 años apodado “el Negro da Silva”, es Senador del Partido Nacional, productor agropecuario, licenciado en Relaciones Internacionales y político uruguayo, Trabajó tres años en Salto en el Frigorífico La Caballada y estuvo vinculado al sector agropecuario y a la producción de El Espinillar. Ingresó a la Cámara de Representantes en el año 2000, como suplente de Álvaro Alonso, quien asume como Ministro de Trabajo. En las sucesivas legislaturas fue actuando en carácter de suplente. Desde 2020 ocupa la banca senatorial de la que es titular Javier García (quien asumió como Ministro de Defensa Nacional). ?Representante del sector del Espacio 40 que en Salto tiene como principal referencia a la psicóloga Lucía Minutti.