lunes 20 de mayo, 2024
  • 8 am

¿Por qué oculta, nuestro Gobierno, lo que hará el próximo 27 de mayo?

Carlos Arredondo
Por

Carlos Arredondo

12 opiniones

Por Carlos Arredondo
El pasado 2 de enero, en esta misma columna, escribí un artículo titulado: “OMS: estamos en el más caliente de los hornos” y el 16 de ese mismo mes fue: “Dictadura Sanitaria Global: ¿Te suena exagerado?”. Ambos artículos tratan de la entrega de nuestra soberanía individual – y con ella todas nuestras garantías, a la órbita de Organización Mundial de Salud, o mejor dicho: a las manos del Director General de ese órgano: Tedros Adhanom Ghebreyesus, un individuo acusado ante la Corte Penal Internacional de La Haya, de que, cuando fue ministro de Salud (2005-2012) y uno de los líderes de las fuerzas de seguridad etíopes (2013-2015): «Fue uno de los que tomaron decisiones cruciales en relación con las acciones de los servicios de seguridad que incluyeron matar, detener arbitrariamente y torturar a etíopes”. La denuncia fue planteada por David Steinman, economista nominado al premio Nobel de la Paz en 2019.
Tedros Llegó a ese cargo, propuesto por la fundación Bill y Melinda Gates, quienes junto a una de sus subsidiarias – la fundación GAVI, financian más del 80 % del presupuesto del Órgano. Si, el 80 % del presupuesto de la OMS viene de Bill Gates, un tipo acusado de cuanta maldad, y porquería, anda en el mundo, a quien por su “generosidad”, seguramente, se le permite que sugiera el nombre del Director General.
Esta OMS de hoy, que obedece ordenes de un tipo, o dos – muy mala gente cualquiera de ellos – , nada tiene que ver con la de los orígenes, aquella financiada por todos los países y con claros objetivos altruistas, que apuntaban a fomentar la solidaridad entre los países, donde se creó la necesidad de la atención primaria de la salud, y se dio posibilidad y acceso a todos los países.
Pero, te preguntarás por qué te cuento todo esto; Es que tal como te lo adelanté en aquellos artículos escritos en enero, el mes que viene (mayo) la Asamblea Mundial de la Salud, estará aprobando lo que técnicamente sería un convenio, acuerdo u otro instrumento internacional de la OMS sobre prevención, preparación y respuesta frente a pandemias, más conocido como Tratado de Pandemias (TP), y las nuevas enmiendas al Reglamento Sanitario Internacional (RSI).
Y te pido disculpas si te resulta un tanto reiterativo que insista con este asunto, pero es que de acuerdo a expertos analistas, conocedores de las dinámicas de la OMS, diputados europeos y activistas de todo el mundo, quienes están advirtiéndonos desesperadamente que detrás de redacciones que enamoran, estos dos instrumentos esconden las verdaderas intenciones de quienes financian la OMS, y éstas no son exactamente las de respetar los derechos y garantías de las personas.
De aprobarse este tratado tal y como tienen previsto, el 27 de mayo de 2024, se les otorgarían a estas personas poderes únicos ante emergencias sanitarias -que solo ellos podrán declarar-. De firmar este tratado ante la declaración de emergencia, en nuestro país, el gobierno no podrá desestimarla, o al revés: Si nuestro Gobierno entiende que debe ser declarada una emergencia y Tedros dice que no, acá no habrá emergencia. Pero ante la declaración de una emergencia sanitaria, será este órgano internacional, que responde a los intereses de quienes lo financian, quien dicte las normas a seguir en nuestro país, nuestra ciudad, pueblo, barrio, o lo que sea…No seremos nosotros. Y esas medidas pueden ser cualquiera de las que ellos se les antoje; Encierros obligatorios, Pasaporte sanitario, prohibición de uso de parques, plazas y espacios públicos, prohibiciones de manifestaciones, aglomeraciones. Y ante las emergencias sanitarias con base en el asunto climático, podrán definir qué podremos plantar y qué no. Y por supuesto podrán definir qué animales podremos criar y cuáles no. Como consecuencia será el director General de la OMS, quien defina lo que podremos comer, y lo que no.
Quiero cerrar esta nota recordándote que nuestro país se confesó trabajando, junto a los países del Mercosur, en redactar y negociar en la elaboración de este tratado, pero declaró “de carácter reservado por el plazo máximo legal de 15 años, toda documentación e información referente a las negociaciones vinculadas al proceso de discusiones en el Órgano de Negociación Intergubernamental de la Organización Mundial de la Salud para redactar y negociar un convenio, acuerdo u otro instrumento internacional de la OMS sobre prevenció n, preparación y respuesta frente a pandemias, así como en el proceso de enmienda al RSI”.
¡Sí, 15 años!