Miércoles 3 de junio, 2020
  • 8 am

Debemos aprovechar el potencial de nuestras aguas termales

Leonardo Vinci
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Leonardo Vinci

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Diario

Por Leonardo Vinci.

En 1969, por Resolución de fecha 10 de marzo, el Intendente de Salto le confió al ex Director del Hospital,- el prestigioso Dr. Eduardo Preve,- la misión de reunir los antecedentes que estimara de interés para su aplicación a la organización definitiva de las termales de Arapey y Daymán, con motivo de su viaje a Chile y Agentina.
El entonces Director de la Clínica Preventiva Municipal visitó las Termas de Puyehue, Panimavida y La Colina en Chile. También fue a Cacheuta, Villavicencio y Balde en Argentina.
En Animavida,- 300 kilómetros al sur de Santiago,- implantadas en un valle pre-cordillerano y a 200 metros sobre el nivel del mar, conoció los manantiales surgentes que le dan el nombre, con un clima de gran estabilidad, sin temperaturas extremas y escribió: “Son sus aguas análogas a las de Arapey y Daymán, de propiedades eupépticas y diuréticas, y surgen a una temperatura apenas superior a los 30 grados. Están administradas por una Sociedad Anónima con residencia en Santiago, que también explota esas aguas minerales que se extraen de la fuente termal surgente”.
Hace 50 años, el Dr. Preve imaginaba el futuro de nuestras Termas y concluía su trabajo diciendo que “La observación y el análisis de las características de estos establecimientos, donde se explotan las propiedades de las aguas termales, nos han permitido arribar a algunas conclusiones sobre las posibilidades de nuestras surgentes de Arapey y Daymán. Desde luego entendemos que estas posibilidades deben ser analizadas desde el punto de vista de los usos médicos, de la comercialización de sus aguas y turístico, triple fuente de riqueza para el Departamento.”
Agregaba el prestigioso galeno refiriéndose a nuestras aguas termales “…Su potabilidad las hace aptas para ser bebidas y sustituir las aguas corrientes y convenientemente enfriadas, pueden admitir cualquier uso…”
Sobre este último punto, el médico salteño mencionaba también que en Europa “… han sido utilizadas las fuentes de gran rendimiento para el suministro de aguas potables a ciudades de relativa importancia.”
El extenso y completo informe del Dr. Preve finalizaba diciendo que “De lo observado deduzco que la forma más beneficiosa para la explotación y administración de las Estaciones termales (salteñas) sería la de las Sociedades Mixtas, pues si bien la intervención del Estado asegura la permanencia de la Institución y la autenticidad de sus beneficios, la intervención particular representa un incentivo de inversiones permanentes que promueven siempre la actualización de los distintos establecimientos.”
Las Termas son “el agua de la vida, de la salud y de la eterna juventud”, similares a aquellas que buscara de forma infructuosa allá por 1513 el explorador y conquistador español en Florida, Don Ponce de León.
Así pues, tal como diría Hipócrates: “El médico cura, solo la naturaleza sana”.
Los salteños de hoy debemos aprovechar todo el potencial de nuestras aguas termales, promocionando sus bondades y alentando una mayor participación del sector privado.
En la actualidad, la gestión de la Intendencia, sólo frena el desarrollo de las Termas, mientras nuestras rivales argentinas no paran de crecer.