Martes 26 de octubre, 2021
  • 8 am

Largallinas, jabagatos y otros bichos

César Suárez
Por

César Suárez

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Por el Dr. César Suárez
La creatividad de la mente humana es infinita y el que más o el que menos quiere, imponer su estilo en arte que sea, haciendo mezclas exotéricas buscando la exclusividad, y de tanta mezcla surgen inventos cada vez más sofisticados, en una competencia tan interminable que no da tiempo de acostumbrarse a una cosa nueva cuando ya surge algo mejor o por lo menos diferente, lo que lleva a cualquiera a correr detrás de cada innovación para mantenerse actualizado.
Tanta es la avidez por innovar que muchos se meten con la naturaleza y modifican las razas de los animales para sacar alguna ventaja haciendo transposiciones genéticas, optimizando las vacas para que produzcan más leche o mejoren el rendimiento en la calidad de sus carnes o con las ovejas para que produzcan mejor lana o modificando semillas creando cereales transgénicos de dudosas consecuencias para la biología humana y animal.
En la medida que la tecnología se perfecciona resultan inimaginables las combinaciones que pueden establecer con el fin de mejorar las fortalezas genéticas y eliminar las debilidades en todas las especies aprovechando lo mejor de cada una.
Para ir ganando tiempo yo ya he pensado en algunas combinaciones y propongo hacer cruzas genéticas con diferentes especies para beneficiarnos con sus resultados.
Si bien hay especies que son inútiles para los humanos, y otras, peor que eso, son realmente molestas, las pulgas, los piojos y los ácaros de la sarna, algunas ventajas tienen que tener.
Todos estos insectos se instalan como parásito sobre la piel de las personas para mortificar a quien le toque, se multiplican a gran promedio y tienen la particularidad de reproducirse a través de huevos y son capaces de producir decenas o cientos en pocas horas, para asegurar la reproducción.
Para sacarle algún beneficio, una alternativa útil sería hacer una cruza genética entre cualquiera de estos molestos insectos con una gallina aprovechado las virtudes de cada uno.
Los nuevos animales se llamarían, el gallipiojo, la pulgallina, la acarollina que no me imagino cómo sería su aspecto exterior ni el sabor de la carne, pero de seguro que pondrían tantos huevos que sería un negocio redondo, eso sí, habría que desactivar el aparato chupador de sangre que poseen estos insectos, sino, estas gallinas modificadas serían un peligro para el dueño o cualquiera que se les acercara.
El perro, que es un guardián extraordinario para vigilar los fondos de las casas, pero resultan inútiles para vigilar los techos, entonces, se podría cruzar un perro con águila formando un perráguila, que sería el terror de cuanto ladrón que se mete por las azoteas. El perráguila levantaría vuelo a puro ladrido y en engancharía el ladrón con sus garras y después de pasearlo por los cielos de la ciudad, lo largaría directo en el patio de la comisaría. Lo único complicado es que al perráguila no se podría dejar encerrado en el fondo porque levantaría vuelo y se mandaría mudar en la primera oportunidad que tenga y dejaría la casa desguarnecida y no podría estar atado porque no podría levantar vuelto para correr a los ladrones de los techos. Bueno, capaz que habría que ponerle un chip satelital.
Los amigos de lo ajeno han hecho que se extingan algunos emprendimientos, por ejemplo, nadie cría gallinas en el fondo de su casa, pero si pudiéramos crear una perrillina o galliperro, pero no cualquier galliperro, un galliperrodoberman que pondría huevos y no habría ningún ladrón que se le animara.
También podría cruzarse un fumador empedernido con un pez, no sé cómo se llamaría, pero podría fumar debajo del agua, aunque según tengo entendido, ese espécimen ya existe.
Hay tantas especies sobre la tierra que las combinaciones serían infinitas, aunque algunas podrían ser un tanto peligrosas. Por ejemplo, si usted cruza un gato con jabalí, tendría gatabalí o el jabagato, animales peligros si los hay, que no sólo te muerden si no que te araña y cuando te corre ya no te podés refugiar arriba un árbol porque el jabagato sube atrás tuyo como si nada, además para poderlo liquidar lo tenés que matar siete veces. Con sólo pensarlo se me pone la piel de gallina y no cualquier gallina, una cruzada con lagarto, una largallina o gallilarto, especie absolutamente ineficiente, porque no bien pone un huevo se lo come y se pelea con las demás largallinas para robarles los huevos, sin duda otra especie repeligrosa.
Ya me está dando un poco de chucho todas estas cruzas. Mejor desactivo todo y dejo todo como está.