Jueves 20 de enero, 2022
  • 8 am

Aguijoneando la junta

Gustavo Varela
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Gustavo Varela

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Por Gustavo Varela
Leyendo las noticias de CAMBIO del día 2 del presente, me detengo en una nota que se le efectuó a la representante del Partido de la Gente Liliana Filonenko, donde hace un repaso de lo que es la actualidad política salteña, con buen tino, agrego yo.
Si bien es muy pronto para poder llevar a cabo un balance de la suerte del gobierno departamental, y ya habrá tiempo, una vez que surjan a la luz los números del primer año de gobierno, si hay un día a día, cuyo seguimiento lo debe realizar la Junta Departamental como órgano legislativo y de contralor de acuerdo a las normas jurídicas.
No se puede más que coincidir con Filonenko en la ausencia del Intendente en la marcha del gobierno de Salto. Su cabeza ya está puesta en el ámbito nacional por una razón lógica como lo es la prohibición de ser reelecto, y eso es lo que lo lleva a realizar permanentemente giras por todo el territorio nacional en la búsqueda de apoyaturas en los diferentes departamentos.
La pauta está dada por esa “Primavera política salteña” que uno nota en el ambiente, donde vemos giras, reuniones, charlas, etc. de parte de las jerarquías del gobierno departamental junto con representantes de la coalición de gobierno nacional.
Wilson decía, cuando hablaba de los grandes temas, “Juntos sí, entreverados no”; si bien hoy los vemos más entreverados que juntos.
Lo que sí suscribo totalmente es lo expresado por Filonenko del rol que está jugando la Junta Departamental en la tarea de contralor hacia la Intendencia, por parte de los ediles que la integran.
Han ocurrido circunstancias que pueden ser consideradas complicadas, por ejemplo, una denuncia de violencia contra el Intendente hacia una directora de su propio partido en INAU, hace muy pocos días, lo que el Frente Amplio tapó con mucha habilidad.
Hay denuncias que las estructuras económicas de la Intendencia están siendo manipuladas por el Frente Amplio, junto con la presión que algunos cargos de confianza de la comuna realizan en los trabajadores municipales para sacar réditos políticos propios o partidarios.
Y mientras eso ocurre, la Junta Departamental, perdón, me corrijo, la oposición al Frente Amplio en la Junta Departamental de Salto, no actúa como debe de actuar.
Se debe trabajar en comisiones, en plenarios, llamando a sesiones extraordinarias donde se cite a los jerarcas a que expliquen por qué pasan las cosas que están saliendo a la luz.
Cómo estará jugando suelto el gobierno departamental que la gran noticia de los últimos días es que recibe colchones usados de una empresa privada, para llevar a cabo una gran obra social. Eso pauta claramente que la Intendencia no tiene agenda propia para exhibir, y por lo tanto, lo único que puede hacer es repartir lo que otros ya no usan.
¿Poca cosa, verdad?
A mí me gustaría ver una Junta Departamental más dinámica, buscando incidir en la legislación que tanto debe mejorar el Departamento, y también cumpliendo como un perro cancerbero la tarea de fiscalización que la Constitución y las leyes le mandatan, en algunos casos se cumplen, debo reconocer, pero a la que le falta fuerza de cuerpo para que sea más visible.
Bienvenidos sean estos aguijonazos que puedan ser movilizadores e incentiven a quienes la ciudadanía los ungió con la responsabilidad de ser legisladores.
Ojalá que en el año 2022 veamos más actividad parlamentaria departamental.
En caso contrario seguiremos viendo la camioneta que utiliza el Intendente todas las semanas, alejarse hacia los distintos departamentos buscando su banca senatorial.