Martes 17 de mayo, 2022
  • 8 am

Estilo de Vida y “Corridas San Fernando”

Dr. Pablo Perna
Por

Dr. Pablo Perna

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Por el Dr. Pablo Perna
Esta columna semanal no pretende ser de política, ni de historia, sino una invitación al comenzar un nuevo año, dirigida para todos aquellos que deseen cambiar su estilo de vida, desde reducir el estrés o ansiedad, bajar de peso, o simplemente despejar la cabeza o evadirse de sus entornos habituales, les recomiendo el “running”, palabra inglesa que significa correr.
Hace años, especialmente luego de la crisis del 2002, comenzaron en nuestro país el auge de los grupos de running, en virtud que mediante esta actividad física que se puede realizar en cualquier momento, sin depender de nadie, sin costos y durante el tiempo que se disponga, ha cambiado el estilo de vida de muchas personas, sin importar la edad, sexo, peso o estatus económico.
En Salto, en marzo de 2018 el Profesor de Educación Física Nicolás Santos, comienza una de los primeros grupos de running de nuestra ciudad, llamado “Personal RUN”, que integró y que aún hoy sigue sumando promesas. He sido testigo como personas que no corrían una sola cuadra, hoy corren maratones de 5 y 10 kilómetros; o los más osados de 21 y 42 K.
A nivel nacional la popularidad del running lleva a que el calendario confeccionado por la Confederación Atlética del Uruguay, prácticamente están llenas, desde las organizadas por las intendencias departamentales o empresas privadas como BBVA, Reebok, Nike o Adidas, entre otras.
La más grande a nivel país, es la reconocida carrera internacional “San Fernando”, que se realiza desde 1974 en Maldonado; la misma es de 5 y 10 K, donde se pretende unir la ciudad capital con el balneario más importante del país, Punta del Este. Concurren miles de personas, limitado este año al cupo a 3.600 a causa de la pandemia; participan desde deportistas de elite mundial, pasando por semi profesionales, hasta personas amateurs. Hay diferentes categorías, masculina y femenina, pero la más admirable y que sin lugar a dudas motiva hasta poner la piel de gallina, son la categorías de los corredores no videntes y los de “silla”.
Ver correr a una multitud que no compiten contra nadie, sino consigo mismo, en mejorar su tiempo o simplemente llegar a la meta. Ver correr entre muchos a padres que llevan a sus hijos en cochecitos, abuelos de avanzada edad, atletas con sobrepeso, los no videntes con su compañero, los que se esfuerzan en una silla a ruedas kilometro tras kilómetro, los atletas disfrazados, entre muchos más; todos corriendo entre un marco de publico agolpado en ambos cordones de las veredas, alentando continuamente, “dale que queda menos”, sin lugar a dudas es una fiesta a la vida.
Decía Jorge Luis Borges, que el escribir es una tarea ingrata, en virtud que no se sabe para quién se escribe, ni si te leerán, pero de todas maneras vale la pena compartir estas experiencias de vida con una suerte de vocación de servicio, que consiste en dejar una invitación al lector que quiera aventurarse a ingresar en un nuevo estilo de vida saludable, el “running”.