domingo 25 de septiembre, 2022
  • 8 am

Mauricio Moreira hizo historia al ganar la Vuelta de Portugal

Un año antes estaba ganando la contrarreloj y la Vuelta de Portugal, pero una desconcentración lo hizo caer. El desconsuelo fue grande, pero Mauricio Moreira ya había mostrado sus credenciales y en 2022 arrancaba como el principal candidato al título en la edición 83ª.
Fue protagonista en todas las etapas, lideró durante dos y llegó a la última siete segundos detrás de su compañero del equipo Glassdrive, Frederico Figueiredo, a quien se suponía iba a superar.
Y así fue, el ciclista salteño de 27 años, que un año atrás mordió la bronca por un error propio, arrasó en la contrarreloj. Desde el andar prolijo y a un ritmo superior, le sacó más de un minuto a la mayoría de quienes querían discutirle el primer lugar. Solo se le acercó otro compañero, António Carvalho, que terminó a veinte segundos pero no tenía casi posibilidades de ganar la general individual.
Es uno de los triunfos más importantes del ciclista uruguayo fuera de fronteras y ganado de forma contundente. Las lágrimas a la llegada, el abrazo con sus familiares que lo acompañaron, la emoción ante las cámaras por haber peleado y ganado ante sus propios compañeros y arrebatádole a Figueiredo la malla líder en el final, fueron postales que quedarán en el mejor recuerdo.
Una victoria impactante, una más de un deportista salteño en el concierto internacional. La Vuelta de Portugal está en el segundo escalón de las categorías profesionales europeas según la Unión Ciclista Internacional.
«NI LA CUARTA PARTE DE MI PADRE»
Luego de finalizada la carrera, Mauricio Moreira dialogó muy emocionado con la transmisión oficial de la competencia: «no lo puedo creer, todavía no caigo, me tienen que golpear fuerte porque todavía no entiendo lo que acabo de conseguir. Es un sueño», declaró.
Sobre derrotar a su compañero expresó. «No estoy tan feliz como hubiese querido, quería que tuviéramos que competir entre nosotros en la contrarreloj, queríamos que fuera con otros rivales, pero se dio así. Frederico es un gran deportista, ejemplar y una persona senscional».
«El 90% se lo debo a mi novia; no es fácil convivir con un deportista. Mi padre siempre ganaba las Vueltas en la contrarreloj. Es distinto porque eran sin alta montaña, pero hoy puedo decir que gané al estilo de mi padre, aunque no llego ni a la cuarta parte de lo que era él», agregó.