miércoles 29 de mayo, 2024
  • 8 am

Presidente Gestido

Leonardo Vinci
Por

Leonardo Vinci

156 opiniones

Por Leonardo Vinci
Uno de los grandes olvidados en nuestro Nomenclator es el ex Presidente Oscar Diego Gestido. La Comisión de la Junta Departamental encargada de estudiar estos temas ha venido trabajando con mucha seriedad, cumpliendo una destacada labor. A su vez, la legislatura, ha estado a la altura de las circunstancias, siguiendo los consejos del grupo asesor y votando los decretos propuestos, pero quedan aún en la ciudad muchas calles conocidas como «Oficial Primero» o «17 metros» que deberían llevar nombres que merecen pasar a la posteridad, como por ejemplo, el del Presidente, General Oscar Diego Gestido quien falleciera un 6 de diciembre de1967. La noticia de su muerte fue recibida con hondo pesar, no sólo por los colorados y batllistas, sino por la ciudadanía toda. El Uruguay perdía a un hombre honesto, íntegro e inteligente. Gobernaba la República con el respaldo y simpatía de los uruguayos sin distinción de banderías. Había llegado a la más alta magistratura ungido por el voto popular pocos meses antes de su partida. Se caracterizó por su honradez y hombría de bien. Fue austero toda su vida y predicó con el ejemplo. Con su temperamento modelado a través de la carrera militar, se brindó por entero a la ciudadanía, antes y después de ceñirse la banda presidencial. En aquella época ya se vislumbraban tiempos de enfrentamientos en los que el Gestido optó por el camino de la tolerancia ante la violencia en ciernes. Fue a buscar a los mejores sin importarle a qué sectores políticos pudieran pertenecer los ciudadanos más capaces. Comprometido con la causa de Salto Grande, meses después de la inolvidable marcha a la capital, no dudó un instante en convocar a Don Jorge Andrade Ambrosoni para que, en representación del Comité Popular, integrara la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande. Durante su gestión y por cuestiones sobre las que no había coincidencias, Andrade presentó su renuncia. Gestido no la aceptó. Se puso en contacto con aquel pidiéndole que reconsiderara su postura. Eran otros tiempos, eran otros hombres de grandeza y principios.
En su discurso, al asumir la Presidencia, dijo Gestido ante los legisladores «No hay Constitución, no hay Parlamento, no hay Gobierno, por honesto y capaz que sea, que puedan salvar un país que no quiera salvarse. La coyuntura política como toda coyuntura, es transitoria, efímera, y no debe nunca oscurecer la perspectiva; la verdadera perspectiva, que es la marcha del Uruguay hacia el futuro, la marcha del Uruguay que está viviendo la era interespacial. Si el pueblo uruguayo no toma conciencia de su responsabilidad, si el pueblo uruguayo no toma conciencia de que no hay organización jurídica ni sistema de represión por brutal que sea, que pueda sustituirse a una sociedad que no está dispuesta a coexistir pacíficamente como una sociedad civilizada, entonces todos nosotros, y desde ya, debemos saber que no hay salvación posible… No hay situación económica que no pueda ser superada por un pueblo dispuesto a hacer sacrificios. No hay crisis política que no pueda ser superada por un pueblo dispuesto a hacer sacrificios. No hay crisis política que no pueda ser superada si los líderes políticos anteponen el interés del país a las transitorias exigencias electorales, pero no hay situación social que pueda superarse si el pueblo no quiere salvarse. Estoy seguro que el pueblo uruguayo quiere y va a salvarse, y con ello salvará a las futuras generaciones.» Sin duda alguna, el nombre del ex Presidente de la República, General Don Diego Gestido, merece ser incluido en el Nomenclator de la ciudad de Salto.