viernes 31 de marzo, 2023
  • 8 am

«Conch…»

Leonardo Vinci
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Leonardo Vinci

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Por Leonardo Vinci
Maximiliano Pérez, de la murga Asaltantes con Patente, utilizó en una actuación carnavalesca expresiones hirientes para referirse a la ex candidata a Intendente de Montevideo, Laura Raffo.
La presidenta de la Departamental de Montevideo del Partido Nacional, dijo al respecto «Al humor sí, al odio no».
Agregó «En general cuando a uno lo caracterizan, lo imitan, yo me río mucho. A mí me encanta. Ahora, cuando de ahí pasás al insulto y a la falta de respeto, es cuando me parece que se atraviesa un límite que por lo menos yo, como dirigente política mujer, lo quiero resaltar», dijo Laura Raffo, quien luego explicó la connotación negativa de la palabra elegida: entiende que se trata de «incitación al odio».
«Cualquier mujer que esté mirando, ¿cuántas veces le han dicho conchuda? Porque a las mujeres cuando nos quieren insultar, cuando nos quieren denigrar, cuando quieren hacer referencia precisamente a nuestro género, nos dicen conchudas. Entonces, a mí me parece que cuando pasan estas cosas, uno no puede hacer caso omiso», resaltó y sostuvo que su respuesta no es contra el carnaval o el humor.
En Twitter, Raffo había escrito: «Machistas e intolerantes me he encontrado en muchas partes, pero es lamentable que el insulto se disfrace de recurso artístico en el Carnaval de Montevideo».
No es la primera vez que desde el escenario de carnaval se profieren agravios de esta naturaleza.
No hace mucho ocurrió un episodio similar donde la persona elegida para denigrar fue Mercedes Menafra, la viuda del ex Presidente Dr. Jorge Batlle.
Debido a este triste episodio, el fiscal Fernando Romano había resuelto actuar de oficio ante el agravio del murguista Maximiliano Pérez a Laura Raffo en una de las actuaciones de Asaltantes con patente, pero el caso se archivó tras diálogo con la dirigente del Partido Nacional.
Al comunicarse con Raffo, ésta le explicó que «se daba por satisfecha con las disculpas públicas y privadas» del murguista, informó el director de Comunicación de Fiscalía, Javier Benech.
En alguna oportunidad hemos dicho que la celebración del carnaval se caracteriza por fiestas en las calles y por el uso de disfraces. Desde luego que cada región lo vive a su manera, pero la característica común es la de ser un período de permisividad y cierto descontrol. Actualmente, uno de los atractivos del carnaval son las murgas, que históricamente comentaban con sarcasmo sucesos del año y se reían de importantes personajes de la política, el deporte y la televisión.
Por esencia la murga tenía que hacer reír y lo importante era que pudiera decir lo que tuviera.
La sátira, la burla y la picardía eran su sello inconfundible. A la salida de la dictadura alcanzó el mayor esplendor y su lenguaje alcanzó una verdadera comunión con el pueblo.
Pero todo cambió. Las murgas se transformaron.
Se politizaron a extremos escandalosos, cantándole sólo al público de izquierda, criticando a los gobernantes blancos y colorados que actuaron décadas atrás y obviando toda referencia al desastre de la administración frenteamplista. El carnaval dejó de ser de todos y pasó a ser un espectáculo izquierdista.
Lo cierto es que, tras las caras pintadas, lo peor de la sociedad se adueñó de la fiesta popular.
Es el Frente Amplio en el escenario.
Nuestro país no era así.