miércoles 21 de febrero, 2024
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Referente de O.T.R.A.S en Salto afirma que menores de edad son obligadas a prostituirse

Por Andrés Torterola
En Salto existe un registro de trabajadoras sexuales, cada mujer debe tener la libreta de profilaxis venérea que no puede excederse más de tres meses, inscriptas en nuestro departamento hay aproximadamente 70 mujeres, pero datos extraoficiales indican que podrían ser mucho más, eso significa que existe una cantidad incierta de trabajadoras que no se están haciendo los controles de salud exigidos.
SEGUIMIENTO
CAMBIO entrevistó a la referente en Salto de la Asociación civil y Sindicato de Trabajadoras Sexuales de Uruguay (O.T.R.A.S.) Yoselín Leyes, que aseguró que en la actualidad muchas mujeres de hasta 60 años continúan trabajando en distintos puntos de la ciudad, explicó que existen personas jóvenes que aún no conocen las exigencias impuestas a través de la normativa vigente. “Para eso estamos nosotras, para informarles a las trabajadoras de qué manera deben hacerlo con seguridad, a las mujeres que están inscriptas en el hospital se les hace un seguimiento, cuando no concurren son convocadas para saber los motivos y en caso de ser necesario se toman las medidas correspondientes”.
MENORES EN BARES
Muchas mujeres, algunas menores de edad se las puede ubicar trabajando en bares donde mayormente son abusadas o lo hacen de manera irregular, también se las puede encontrar en parques de la ciudad. Lo que hace el sindicato es identificarlas, abordarlas e informarles de la existencia de herramientas que deben usar en situaciones de peligro y sobre los controles de salud obligatorios y necesarios. Estas jóvenes, muchas veces menores de edad son obligadas a prostituirse por personas que lucran con el ejercicio sexual de terceros, son situaciones frecuentes en Salto, se trata de muchachitas muy jóvenes que no ingresan al mundo del trabajo sexual por una necesidad económica, sino que lo hacen por ser dependientes de alguna droga, son presas fáciles de hombres que les proporcionan la droga o el dinero para conseguirla y las obligan a trabajar para ellos, posteriormente las chiquilinas quedan rehenes de esa situación.
RETRIBUCIÓN CON COMESTIBLES
Muchos bares de Salto tienen alguna menor trabajando que no las tienen visibles porque lógicamente existe control policial, si constatan una situación de esta naturaleza sin dudas generará complicaciones para los propietarios de los bares, por ese motivo no es frecuente que se visualicen estas situaciones. Al tomar conocimiento O.T.R.A.S interviene para tratar de sacarlas del “ambiente de prostitución y drogas”. “Las “paradas” de mujeres o chicas trans que trabajan en la ciudad de Salto son en Avenida Barbieri, en bares, plaza de deportes, o parques. Hubo un tiempo donde se trabajaba bien y nos pusimos de acuerdo en la “tarifa” pero en la actualidad escasea mucho el dinero y cada trabajadora hace acuerdos con el cliente, muchas de las mujeres que están paradas en las esquinas son jefas de hogar y tienen niños que mantener, algunas veces el pago se hace con comestibles, hasta eso te puedo decir”, concluyó Leyes.
REALIDAD
Según el último informe que se dio a conocer en Uruguay la mayoría de los casos de prostitución de niños, niñas y adolescentes se registran en las ciudades fronterizas: con Brasil o Argentina. También en localidades de tránsito de camiones como Paso de los Toros y Young. Lo que sucede con esta problemática es que las cifras son inexactas.
Dadas las características de clandestinidad e ilegalidad en la que se desarrolla la prostitución infantil, aún no se conocen las verdaderas dimensiones que el fenómeno tiene en nuestro país. Las organizaciones que resguardan los derechos de los menores intentan desterrar los mitos que respaldan estas prácticas delictivas y las excusas que utilizan los consumidores de sexo para justificar sus acciones.