jueves 18 de abril, 2024
  • 8 am

Los perros de Armando: Otras cuatro cosas que la gente hace y no debería

Armando Guglielmone Instructor canino – Educador etólogo Representes de ovejeros alemanes von schutzmann Contacto y/o sugerencias: 098 539 682
Continuando con las cosas que la gente hace frente a los perros y no debería, seguimos con la: 5 – Acariciar a un perro en la cabeza si no tenemos conocimiento cabal de cómo es su carácter aún conociéndolo. Hace muy poquito en la casa de un cliente que tiene un cimarrón, estaba una señora que lo conoce al perro ya hace tiempo y empezó a acariciarlo compulsivamente en cabeza y mejillas mientras le decía halagos tales como: ¡qué lindo que sos!, etc., cuando de repente el perro le ladró agresivamente y le tiró un bocado a la cara que gracias a Dios no pasó de un susto, uno grande y se dio vuelta y se alejó. Si estamos ante un perro de carácter dominante por más que este se vea tranquilo no debemos hacer esto, el hecho de tener un temperamento equilibrado no hará que este no reaccione agresivamente ya que el perro entiende que lo que hacemos es marcarle nuestra mayor jerarquía al acariciar o darle golpecitos en cabeza y/o cuello y lo que hará es reaccionar a lo que él entiende es un intento de someterlo, generalmente no pasa de una respuesta defensiva explosiva y de corta duración, seguramente el perro luego seguirá en lo suyo. Así que si quiere acariciarlo procure no ser demasiado invasivo y limítese a hacerlo en la zona de costillas o bajo el cuello. 6 – Ver un perro que nos parece bonito o adorable y pretender acariciarlo, aunque le recomendemos no hacerlo ya que, “yo no les tengo miedo”. Estando en una plaza con un perro tamaño doble xl, una suerte de cruza de mastín napolitano con dogo alemán, habiéndole ordenado echarse en la esquina para ver el mundo pasar y acostumbrarse a los estímulos que aparecían, ya que, es muy reactivo en defensa pues tuvo durante años una nula socialización, todo venía estupendo hasta que aparece una muchacha con andar alegre y me dice: ¡que divino!, lo puedo acariciar? Le respondo: ¡mejor no, no es muy amistoso! Y esta no tuvo mejor idea que acercarse igual casi inclinándose sobre él diciendo algo así como: ¿¡ah!, por qué!? Total, que el perrazo se levantó con claras intenciones de mostrarle que eso no debía hacérselo, luego del consabido susto, al controlar la reacción del perro la miré como diciendo, “te advertí”, limitándose a sonreírme como diciendo: ¡ups! Se enojó. Si alguien le advierte que no acaricie un perro haga caso, no importa si este es grande o chico, evítese un mal momento y no complique la existencia del dueño del perro, si el perro muerde será su culpa, pero si usted lo acusa al perro seguro darán por valido su reclamo, como casi siempre pasa. 7 – Si va con niños y viene alguien con un perro no diga: “no lo toquen que muerde”, dando por sentando algo que rara vez pasa. Mejor eduque a estos de manera correcta, si lo quieren acariciar pregúntele al dueño si es conveniente y si no tiene tiempo mejor diga: “no, pues no sabemos si el perro quiere que lo acaricien”, de esta manera no pasara su miedo a estos y evitará perpetuar esa falacia. 8 – Si ve que hay un perro en su camino al cruzarlo evite pasar cerca de este haciendo ruidos que lo exciten o corriendo, ya que esto puede activar su instinto de caza, aún estando con el dueño este puede justo estar distraído y el perro, potenciado por el instinto de protección reaccionar amenazadoramente, causándole un susto o tal vez incluso mordiéndolo. Hace un tiempo venía una señora con su hija y esta venía golpeando una botella vacía que traía en su mano, al pasar junto a un perro que estaba con su propietaria, distraída, este reaccionó tratando de agarrar la botella y rasguñó a la niña. Cuando pase algo como esto, trate de no hacer cosas que puedan hacer reaccionar a un perro y si va con un niño o anciano trate de pasar usted entre ellos y el perro, no será justo, pero seguro, conveniente.