domingo 26 de mayo, 2024
  • 8 am

Relaciones mediante redes sociales: cuando la virtualidad se convierte en “violencia extrema”

Por Andrés Torterola
El caso de Ángela es similar al de cientos de personas que se relacionan a través de las redes sociales y posteriormente deben afrontar las consecuencias de un vínculo que nunca debió suceder. Ángela quiso contarle a CAMBIO la experiencia vivida.
LO CONOCIÓ EN FACEBOOK
“Yo conocí a un muchacho por redes sociales. Nos empezamos a escribir y luego me enteré que esta persona estaba privada de libertad. En el mes de enero fue liberado, tuvimos una relación de hecho y posteriormente comenzó a consumir drogas, fue en ese momento que decidí romper la relación, aunque me siguió preocupando su estado de salud debido al exceso de consumo. Fueron pasando los días y esta persona no aceptó la separación, comenzó a hacer amenazas de muerte a mis hijos, la droga lo lleva a ese estado de violencia, tuve que denunciarlo y terminamos todos en el juzgado con medidas cautelares y una situación de inseguridad y miedo permanente”.
NO HAY APOYO
Dijo que el Instituto Nacional de Rehabilitación del Ministerio del Interior tiene entre sus cometidos el tratamiento de las personas privadas de libertad con fines de rehabilitación y reinserción social, con particular énfasis en el área socio educativa y el trabajo, pero la realidad indica otra cosa, no hay apoyo del Estado ni sicológico, tampoco económico, las personas privadas de libertad salen de la cárcel y a la semana vuelven a delinquir, eso genera aumento en las rapiñas ya que la gran mayoría de los presos cuando recuperan su libertad se encuentran sin trabajo, con antecedentes penales y consumo problemático.
ENTORNO SEGURO Y ACOGEDOR
Ángela expresó la necesidad de implementar cambios significativos en la forma en que se manejan las denuncias de violencia doméstica.
Propuso que las oficinas encargadas de estas situaciones brinden un entorno más seguro y acogedor para las mujeres y sus hijos durante el proceso de denuncia y notificación al agresor. Además, sugirió que se establezcan protocolos claros para garantizar la protección de las víctimas, como la posibilidad de realizar las notificaciones al agresor en un lugar neutral o contar con medidas de seguridad adicionales en los casos de mayor riesgo.
CAPACITACIÓN
También resaltó la importancia de capacitar al personal encargado de atender estos casos para que puedan brindar un apoyo adecuado y empático a las mujeres que se encuentran en situaciones de violencia doméstica.
Enfatizó en la necesidad de sensibilizar a la comunidad sobre este tema y promover una cultura de respeto y no tolerancia hacia la violencia de género.
UNIDAD DESCUIDADA
Algunas unidades policiales cuentan con aire acondicionado, mobiliario en condiciones, existen comodidades, mientras que, en la unidad de violencia doméstica, lugar donde concurren muchas personas, no hay comodidades, algunas mujeres debieron sentarse en los escalones fuera de recinto policial , las resoluciones de los jueces son exageradamente demoradas en algunos casos y en ese lugar se ven muchas denuncias de violencia, no hay ni siquiera un ventilador, algunos aires están rotos y los niños sobre todo pasan muy mal, concluyó.