Jueves 28 de mayo, 2020
  • 8 am

“¿Si otros departamentos pueden por qué Salto no?”

La consagración de Agustín Moreira en la última edición de Rutas de América puso a Salto nuevamente en primeros planos del ciclismo nacional, al menos por unas semanas. Sin embargo, el nombre de Cerro Largo, el equipo al que defendió y defiende, fue al que más se le identificó con esta victoria.
Cada vez que un equipo del interior que no es Salto conquista terreno en el deporte profesional, nos llama a la reflexión: ¿por qué departamentos con menor población y en muchos casos también menos recursos que el nuestro, pueden ser referencia del deporte, mientras nosotros parecemos estar cada vez más lejos? Con la excusa de las distancias y demás nos disponemos a seguir descansando.
Hace dos años tuvimos a Salto Nuevo en las principales carreras, contando con apoyo de la Intendencia. Pero fue una excepción a la regla y fugaz su presencia.
En el ‘pedal’ estamos cada vez más lejos, con un factor económico que nos separa cada vez más y una generación política que no tiende puentes para acercarlo.
Las dos grandes competencias del calendario se siguen desarrollando, pero también han quedado lejos de la popularidad que le brindaban los pueblos de todo el país saliendo al costado de la ruta a ver ciclistas y equipos de los cuatro puntos.
Para no ir muy lejos, basta con ver el calendario que iba a tener la 77ª Vuelta del Uruguay, que luego fuera suspendida por la pandemia: ¡Apenas iba a cruzar el río Negro!
El ciclismo uruguayo vive un momento complejo (sin contar el coronavirus); su presente no es muy diferente al que experimentan las demás disciplinas, y una nueva directiva para su federación acaba de surgir, dejando su pasaje Federico Moreira luego de unos cuantos años al frente.
Viejas grandes deudas se redujeron, pero cada vez parecen haber menos recursos y si no se genera una empresa que una lo público con lo privado, con un fuerte brazo del Estado, no se prevén mejoras sustanciales.
En Salto, a quinientos kilómetros del ‘centro’, es más necesaria aún la presencia pública y políticas que apunten a ello. Hay quienes no descartan que podamos tener un equipo salteño en las grandes competencias, pero para eso se deberían esos puentes que hoy son inexistentes.
Freddy Aguirrezábal