Miércoles 2 de diciembre, 2020
  • 8 am

Leguísamo fue goleador del interior, premio Charrúa y campeón de la Copa Nacional

Luis Leguísamo no solo se consagró campeón con Salto, también fue elegido como mejor jugador del interior del país en los premios Charrúa. En diálogo con CAMBIO, el delantero expresó su alegría por el reconocimiento. “A veces a las buenas noticias no las esperamos, uno siempre trata de hacer las cosas bien y cuando me llaman a la selección tratar de responder y estar a la altura de lo que significa. Se redondeó con el premio, con los goles, por suerte se me abrió el arco, como mejor jugador y consagramos todo con la Copa que era lo más importante. El premio Charrúa fue lo más grande que recibí en lo personal, que te reconozcan como mejor jugador del interior, para mí no tiene precio, estoy feliz, de a ratos me cae la ficha de lo que pasó, disfrutando, a veces cuesta que lleguen los momentos lindos. Uno hace tremendo esfuerzo en todo sentido, arrancando con la familia, cuando voy a practicar, lo estoy disfrutando al máximo”, expresó.
Leguísamo fue el goleador del torneo, jugando como centrodelantero. “Es una posición en la que ya venía jugando, me gusta, obviamente que no tengo mucha altura y eso hace que no vaya mucho a las pelotas aéreas, pero es un arma que hay que tratar de utilizarla y entrenarla. A veces hay que pegarle como viene adentro del área, con la punta, con el taco o como venga, mientras sirva y sea gol todo vale, por suerte se dieron los goles”.
“Varió un poco el plantel respecto al año pasado, en lo personal me sentí más cómodo este año. No tengo nada personal con nadie, pero en el sentido grupal, siento que fue más humano, que estuvimos más unidos por una misma causa. Hubo unión entre todos los compañeros, teníamos hambre de ganar y hacer historia, Jorge (Noboa) y el cuerpo técnico, “Maxi” (Summers) y “Coqui” (Burutarán), saben manejar muy bien el tema de grupos. Las veces que tuvieron que decir las cosas, las dijeron frente a todos y decir las cosas de frente, no ser falso, es saberse manejar, estar a la altura. Cuando uno sabe que el cuerpo técnico confía en el jugador, el jugador responde de la misma manera, por eso todo el plantel estaba compenetrado, sabiendo lo que jugábamos”, añadió.
ALTIBAJOS
Respecto a las bajas y los momentos de incertidumbre, expresó. “Tuvimos muchos altibajos, uno nunca está preparado para eso. Lo supimos sacar adelante, ya sea por la falta de compañeros que se fueron a otro equipo, lesiones de jugadores importantes. Jorge pudo meter mano a los suplentes y le respondieron como debe ser, con una calidad bárbara, responsabilidad, es lo bueno de confiar en los que están esperando su oportunidad. Un ejemplo es el de Braian Almeida que es su primera participación en selección, un muchacho muy humilde, lo conocía de jugar en contra, me saco el sombrero con él, fue el jugador más regular, empezó como suplente, se ganó el lugar y terminó siendo indiscutible, eso es uno de los puntos claves del plantel”.
Finalmente destacó el armado del plantel, que no sufrió muchas modificaciones, más allá de las bajas. “Si se tiene un grupo lindo a veces existe el miedo de que se desarme, por ahí al que citás no cae bien o no se adapta. Por suerte tomaron esa decisión de no sumar a nadie, más allá de los arqueros, igualmente al que viniera se le iban a abrir las puertas, y ser uno más en el grupo. A veces pasa que alguno distorsiona un grupo, pero como estábamos tan fuertes y tan unidos no se necesitó de nadie, entramos los guerreros que estábamos desde un principio y terminamos en lo más grande”.