Miércoles 2 de diciembre, 2020
  • 8 am

Psicólogas brindan talleres sobre conocimiento de la sexualidad, educación y respeto en los vínculos

Por Melisa Ferradini
Son dos mujeres deseantes, emprendedoras y profesionales que están trabajando en lo que les gusta. Son dos profesionales de la Salud y la Educación, dos pilares fundamentales para el desarrollo y crecimiento de nuestra sociedad y cultura. Vienen trabajando juntas desde hace algún tiempo, unidas por una pasión: acompañar en los procesos de aprendizaje y sanación. Aprendizajes que tienen que ver con la sexualidad, el deseo y el placer sexual, los vínculos interpersonales, afectivos y sexo afectivos. En esta entrevista reunimos a Yanina Baratta, una enamorada de la Filosofía, la Psicología y la Educación Sexual Integral. Por su parte Lucia Barreto, es Psicóloga. Hace dos años que se licenció en Psicología en la UdelaR. Le apasiona conocer sobre el comportamiento de la humanidad, específicamente sobre la sexualidad, es por ello que desde hace dos años transito por una formación académica en educación sexual integral. Juntas crearon el Espacio Angirú un lugar donde las personas puedan conectar con una de las dimensiones humanas que ha sido más relegada debido a los prejuicios y tabúes.
-¿Cómo decidió estudiar psicología?
-L: En el bachillerato, cuando empecé a cursar filosofía, me empezó a interesar el comportamiento de las personas. Sentía una inquietante necesidad de descubrir, comprender y entender porque las personas tienen determinados comportamientos. Sabía que para acercarme a eso que me estaba inquietando tenía que ir a la Facultad de Psicología. Mi sueño se hacía realidad cuando anunciaron que en el año 2013 se podía cursar CIOAS en Regional Norte para luego ingresar a la Facultad de Psicología.
-Y: En realidad, tengo dos amores, si bien están relacionados entre sí, implicaron dos caminos diferentes, uno la Filosofía y otro la Psicología. Primero estudié en el Instituto de Profesores Artigas la carrera de profesorado de Filosofía, y luego egresé de la Udelar, como Lic. En Psicología. Cualquiera de las dos me encantaban porque se refieren a lo humano propiamente dicho y a la búsqueda de respuestas que nos acercan más a nosotros mismos.
-¿Qué satisfacciones le da su trabajo?
L: La mayor satisfacción que me da mi trabajo es el poder acompañar a las personas que llegan al consultorio en busca de ayuda. Acompañar desde el respeto y la empatía, habilitar un espacio seguro donde se sienta comprendida, contenida y cuidada. Me da mucha satisfacción ver los cambios anímicos, emocionales, y vinculares de las personas que se comprometen con el tratamiento psicológico.
Y: Mi trabajo me permite crecer junto con los demás, ser acompañante de un proceso que el otro irá recorriendo, que no siempre estará bueno y que debe enfrentarse para poder sanar. También me permite conocer otras formas de ser y de estar en el mundo diferentes a la mía.
-En este momento¿Cuáles son las necesidades más importantes de su carrera en nuestro país?
L: La salud mental. Aún se le sigue dando mayor importancia a la dolencia física que al sufrimiento psicoemocional. Necesitamos, con urgencia, una mirada integral en salud.
Y: Creo que el tema de la salud mental en nuestro país sigue siendo un “debe”, primero porque aún estamos años luz de implementar un sistema de cuidados respecto al tema, que sea efectivo realmente, y que forme parte de la agenda de derechos. Por otro lado, no es raro notar que se le da mayor importancia a las dolencias físicas que a temas que tengan que ver con nuestras emociones y estados anímicos en general. Muchas veces no son tenidas en cuenta. Seguimos considerándonos solo desde los malestares físicos, sin prestar atención a lo que sentimos, que siempre va en correlación con el cuerpo.
-¿Cómo percibe la sexualidad en la actualidad?
L: Con mucha más libertad donde se está empezando a respetar la diversidad humana. Percibo una sexualidad que se está viviendo mucho más desde el placer y el disfrute. Se está viviendo con más responsabilidad afectiva.
Y: Es un término desvirtuado, muchas veces se lo asocia con aquello de lo que no se puede hablar, creemos que estamos superados y superadas al respecto, pero no nos animamos muchas a veces ni siquiera a decir lo que sentimos al respecto. Por eso creo que se debe empezar a visiblizar porque la salud sexual es un derecho humano fundamental, con nuestra forma de ser y de estar en el mundo.
-¿Cómo surgió la idea del espacio Angiru?
-L: La idea surge a partir del primer ciclo de talleres que llevamos a cabo en julio y agosto de este año. En ese momento alquilamos un lugar donde desarrollar los cuatro talleres. Después de esa experiencia tuvimos la necesidad de tener un espacio propio donde trabajar y abordar exclusivamente las temáticas referidas a la sexualidad desde un enfoque de la educación sexual integral.
-Y: Hace un par de años que venimos con Lucía formándonos en Educación Sexual Integral, en el Instituto SEXUR de Montevideo. Esta formación específica dentro de la psicología humana hizo que mirásemos desde otro lugar la sexualidad. Pasamos por un proceso interno, fuerte, del que surgió la idea de empezar a focalizarnos en este tema a través de talleres. Lo hicimos en el Club de niños del barrio Williams, (dicho sea de paso hermosa experiencia), con niños y adolescentes. Este año trabajamos con mujeres sobre diferentes temáticas referidas a la sexualidad.
-¿Por qué situación suelen acudir al espacio?
-L: Las situaciones por las cuales suelen acudir las personas son variadas y depende mucho de la etapa evolutiva en la que se encuentre. Hay quienes consultan por que están transitando un duelo ya sea por fallecimiento de un familiar, pérdida de un trabajo o ruptura de un vinculo sexo afectivo. Otras personas consultan porque están haciendo una revisión de su proyecto de vida. Otras porque necesitan herramientas para resolver de la mejor forma posible un divorcio cuando hay hijas/os de por medio.
-Y: Lo primero es reconocer que algo no me está haciendo bien, ya sea una situación o una relación, y que necesito ayuda para poder sanar reconstruyéndome desde otro lugar. Después de reconocerlo, las razones son variadas, pero la mayoría termina siendo por un quiebre que se produce en nuestra vida, que ya no puedo sostener y necesito herramientas para poder enfrentarlo.
-¿Qué tipo de talleres realizan?
-L: Talleres en donde abordamos diferentes temas referidos a la sexualidad. Son talleres que llamamos vivenciales, porque hay que poner el cuerpo, dejamos de pensar y nos enfocamos en el sentir, en conectar con las sensaciones que registramos con nuestro cuerpo.
-Y: Los talleres son variados, siempre acorde a las edades y a los intereses. Son talleres vivenciales, que permitan conectarnos con nuestro cuerpo y con nuestro sentir. En una segunda instancia ofrecemos conocimientos respecto a las temáticas, que ayuden a lograr una conexión mayor aún. Podríamos decir que desde lo vivencial pasamos a lo teórico desde fundamentos académicos.
-¿Cuáles son los problemas que salen a la luz en estos encuentros?
-L: Las situaciones de abuso sexual en la infancia, la naturalización de situaciones violentas en las parejas, la falta de comunicación, la gran desconeccion con el cuerpo, el deseo y el placer, los mitos y tabues con respecto a la sexualidad, la falta de educacion sexual integral.
-Y: Como ejemplo podría decir que salen muchos “darse cuenta” de hábitos o mandatos instalados que no fueron elegidos conscientemente, sino adquiridos desde la niñez sin ser cuestionados. También surge la posibilidad de conectarse con el propio cuerpo y el propio sentir, desde una manera más genuina, lo que permite reconocernos como seres diferentes, valiosos, que asumen quiénes son de una manera más sana.