Jueves 4 de marzo, 2021
  • 8 am

Yo no firmo, yo la defiendo

Dr. Carlos Silva
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Dr. Carlos Silva

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Inmaculada Concepción

Carlos Silva.
Edil Lista 404.
Partido Nacional.
Hace varios días comenzó una campaña de recolección de firmas para derogar la Ley de Urgente Consideración llevada adelante -supuestamente-por distintas organizaciones sociales y sindicales, muchas de ellas obsecuentes al Frente Amplio que es quien está por detrás de estas movidas, intentando una vez más poner palos en la rueda en lugar de asumir un rol de oposición responsable. Lo afirmamos sin temor a equivocarnos porque nos gusta llamar a las cosas por su nombre, con claridad meridiana con sinceridad.
Para poder aportar al debate, e intentando clarificar un escenario que se ha intentado desvirtuar, queremos dejar también muy clara nuestra posición al respecto:
Entendemos que la LUC es sumamente necesaria para la gestión de este gobierno que encabeza Luis Lacalle Pou, quien fue electo de acuerdo a nuestro régimen democrático, por la mayoría de los uruguayos.
Además de contar con el respaldo popular, ya que el contenido de esta nueva legislación se dio a conocer en la campaña electoral, el gobierno envió la iniciativa al Parlamento con suficiente antelación a su tratamiento demostrando una actitud transparente y responsable, con el fin de que el análisis y el debate se dieran con amplitud y la misma se enriqueciera con el aporte de la gran mayoría de las instituciones de nuestro país.
De esta manera se llegó a generar un texto discutido, evaluado y revisado por todos, con el tiempo suficiente para hacerlo, y con la amplitud y la consideración para que quienes quisieran, pudieron aportar al proyecto. Y es oportuno destacar que en la instancia parlamentaria el propio Frente Amplio apoyó muchos de sus artículos, incluso algunos que ahora, con esta iniciativa intenta derogar.
Esta ley no genera ninguna pérdida de derechos conquistados como quieren imponer en el discurso con un relato falso, no va contra los más humildes ni contra los que menos tienen, muy por el contrario, protege en la mayoría de los casos a los más débiles y vulnerables, como por ejemplo en el capítulo referido a la seguridad ciudadana, en donde el Estado hoy nos puede proteger más y mejor.
Y es que claramente en materia de seguridad los primeros beneficiados son aquellos con menos recursos, que muchas veces viven en zonas marginadas donde impera la delincuencia, y esta ley desde su entrada en vigencia, le ha dado más herramientas al gobierno para protegernos. El descenso en las cifras de los delitos de rapiñas, hurtos, homicidios y violencia doméstica constatado por el Ministerio del Interior, no es fruto de la casualidad, sino más bien de la causalidad. Como se dijo en campaña: es una ley que jerarquiza la función policial otorgándole potestades que nunca debió perder la fuerza pública para cuidar a quienes nos cuidan.
Esta ley además crea beneficios fiscales para pequeñas y microempresas que recién inician sus actividades, apoyando a quienes sueñan con su negocio propio y que quieren trabajar para prosperar, siendo fundamentales para la economía del país.
También a partir de la LUC, se crea el Ministerio de Medio Ambiente, con el cometido esencial de preservar los recursos naturales como legado a las generaciones venideras. Permite contralor a distintas entidades estatales para poder hacer mejor su trabajo, pero también crea la Agencia que controlará al Estado para que realmente lo haga y sea eficiente.
Y podríamos seguir escribiendo un párrafo tras otro del porque defendemos la LUC, argumentos técnicos sobran, pero sobre todo la defendemos desde el punto de vista político. Esta ley es necesaria para mejorar muchas cosas que durante años fueron postergadas o involucionamos.
Yo no firmo porque defiendo mi gobierno, no firmo porque creo en el cambio tan necesario para nuestro país y no firmo porque esta ley, “es popular, justa y necesaria”.