Viernes 16 de abril, 2021
  • 8 am

Cumplió aniversario uno de los grandes títulos del básquet salteño

Sevrini & Asociados

Un día como hoy pero de 1957 Salto, la ‘Roja de la S’, salía campeón nacional de básquetbol. Jugando en Paysandú, ganó la final ante el seleccionado local por 64-61, con 34 puntos del recordado ‘Gallego’ Cortés. Han pasado 64 años de una historia marcada a fuego en el historia del básquetbol salteño. Uno de los dos sobrevivientes de esa gesta, Carlos Molins, en diálogo con CAMBIO nos cuenta todo lo sucedido ese día.
“Primero que nada en este día tan importante en la historia del básquetbol salteño, quiero saludar a todo Salto, después a los familiares de los compañeros que ya no están físicamente, cuerpo técnico y dirigentes, que hicieron posible aquella gesta del sábado 2 de marzo de 1957, en especial a ‘Chochó’ Llona, que junto conmigo es uno de los sobrevivientes del aquel logro; un saludo a él y a su familia”, comenzó diciendo.
EL CAMPEONATO
“Previo al campeonato nuestro lugar para entrenar fue Ferro Carril. El técnico el ‘Cacho’ Arrestia, el preparador físico era el ‘Italiano’ Banfi, el quinesiólogo ‘Lalo’ Ibañez, el médico el Dr. Carlos Bortagaray. También mis saludos a todos los familiares de ellos. Fuimos al Campeonato Nacional en Paysandú. Estábamos en nuestra serie Rocha, que fue nuestro primer rival y le ganamos 49-37, para después jugar con Tacuarembó, que le ganamos 77-31. Ahí pasamos a definir la serie jugamos con Paysandú y tras dos alargues les ganamos 77 a 70, donde el hombre importante en esa noche fue ‘Vinacho’ Aranguren, para ser primeros en la serie y enfrentar a Soriano, que era el segundo de la otra serie donde Montevideo fue primero. Le ganamos bien a Soriano el viernes 1º de marzo, para jugar la final con Paysandú.”
“Paysandú había derrotado a Montevideo con jugadores de selección uruguaya. Lo que he comentado muchas veces, que nunca había visto a un equipo jugar tan perfecto como ese día jugó Paysandú, y eso que en Montevideo jugaba Héctor ‘Guanaco’ Costa, dos veces medalla olímpica, Heber Mera, olímpico también del año 1956, Wilfredo ‘Plomo’ Pelaez, también medallista, más el ‘Negro’ Perón, sumado a Danilo Coito de Goes, Leónidas Abrancinkas, un grandote que jugaba en Nacional. Paysandú tenía al ‘Pato’ Silveira, Blanc, ‘Tachuela’ Pérez, el ‘Pato’ Macini, así que Paysandú con un partido perfecto le gana a Montevideo y se mete en la final con Salto. En el Estadio Municipal Abierto, con piso de bitúmen, tableros de madera y pelota de cuero. Había que estar para ver lo que eran las tribunas de una lado, la hinchada de Paysandú, y del otro lado la hinchada de Salto, porque como era sábado y de carnaval fue muchisíma gente de Salto. El partido empezó muy bien, con una banda de músicos que era impresionante, acompañando el buen juego de ellos en el comienzo”.
“En el segundo tiempo nos sacan nueve tantos de diferencia, no había triples en ese entonces, y en un momento nuestro técnico el ‘Cacho’ Arrestia hace cambios, saca al ‘Gaucho’ Mari, al ‘Inglés’ Weston, entran la ‘Gata’ Fernández y ‘Chochó’ Llona. En un pedido de tiempo, Llona le dice a Arrestia, ‘marcan a todos y a mí me dejan libre’ a lo que el técnico le dijo, ‘tirá, tirá, y le mete tres dobles seguidos, tres bombazos. Esa fue la manera de abrir a la fuerte defensa. Después Ramiro ‘Gallego’ Cortés, la gran figura de Salto, empezó a meter, por más que lo habían marcado muy bien, nosotros hicimos 61 tantos, de los que 34 solo los hizo Ramiro Cortés en ese partido, estaba imparable”.
LOS FESTEJOS
“Después el festejo fue nuestro en Paysandú. Esa noche nos quedamos en en Hotel, después de festejar en un restaurante con todos los salteños que nos fueron a alentar y levantar la copa muchas veces, para al otro día domingo volver a Salto, alrededor del mediodía, en un recibimiento inolvidable, una caravana impresionante, nosotros en un ómnibus chico de Onda. Delante nuestro iba Ramiro Cortés en su cachila Ford. Llevamos horas para llegar a la sede de Salto Uruguay”.
“Después, en la cena de los campeones en Círculo, el ‘Cholo’ Urroz de Royce Joyas, que hizo una coleta, nos regala a cada uno un reloj ‘Vulcain’, que hasta ahora lo tengo. Lo mismo que mi camiseta con el número 23, que hasta que falleció la tuvo mi mamá. Hoy se la doné a la Liga Salteña, así como la pelota de cuero, y una réplica de la copa que ganamos. Todo está en la Liga.”
“Después jugamos un campeonato internacional representando a Uruguay, pero jugamos con la ‘Roja de la S’, en la ciudad de Temuco (Chile). Jugamos con Argentina, Chile y Temuco, terminamos segundos, perdimos con Argentina y ganamos los otros dos partidos. Para mí fue un orgullo haber sido parte de ese rico historial del básquetbol salteño, como dicen todos, el más laureado del interior.