Sábado 4 de diciembre, 2021
  • 8 am

Alergias

César Suárez
Por

César Suárez

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Por el Dr. César Suárez
Las reacciones alérgicas son consecuencia de una determinada sensibilidad a diversos factores a los que un determinado individuo se expone provocando una respuesta que se manifiesta sobre todo a nivel cutáneo y/o respiratorio,
Las formas de presentación son diversas y las diferentes manifestaciones se caracterizan de acuerdo a su localización, forma de presentación y síntomas acompañantes.
A nivel cutáneo, se presentan con lesiones generalmente enrojecidas, o en forma de ronchas, en ocasiones descamativas, localizadas en cualquier parte de la piel, desde lesiones puntiformes y únicas (picadura) a presentaciones generalizadas, siempre acompañadas de intenso picor.
A nivel respiratorio, pueden tener múltiples manifestaciones desde una irritación de la mucosa nasal con secreción acuosa en ocasiones acompañadas de estornudos, hasta formas graves que cierran las vías respiratorias hasta poner en riesgo la vida.
La respuesta alérgica puede ser desencadenada por estímulos de muy diversa naturaleza desde la sustancia más impensada como el agua hasta otras sustancias que son reconocidas popularmente como alergizantes.
Hay personas que se reconocen a sí mismos como alérgicas o son diagnosticadas como tales, dado sus propios antecedentes sobre eventos sufridos y otras, la mayoría, no se reconocen como alérgicos, perro alérgicos somos todos dependiendo de las circunstancias, quien diga que no es alérgico, nunca de enfrentó a un enjambre de mangangá amarillos o jamás estuvo sentado sobre un hormiguero de hormigas coloradas, es sin duda un tema de niveles y de circunstancias llamándosele alérgicos a los que hacen reacciones relacionados a la vida cotidiana.
La reacción alérgica no deja de ser una repuesta defensiva del organismo que pone en alerta a un individuo sobre algo que le está haciendo daño, pero en ocasiones la respuesta es tan desmedida que llega a poner en riesgo a la vida del paciente que la sufre.
Para que se desencadene un cuadro alérgico se necesitan básicamente dos cosas, una sensibilidad especial y un factor desencadenante.
Los factores desencadenantes son imprescindibles y siempre están presentes, aunque no se les identifique y el primer gesto del médico tratante debe ser de establecer la causa para intentar eliminarla y obviamente, prescribir un medicamente que atenúe la respuesta alérgica para neutralizar los molestos síntomas que estas reacciones generan.
Hay muchas reacciones alérgicas que son circunstanciales, un único episodio que termina por resolverse casi espontáneamente o con un tratamiento sintomático, pero hay otras personas que hacen cuadros frecuentes o continuados en los cuales es necesario analizar antecedentes personales, laborales, ambientales, alimentarios, medicamentosos, infecciosos (bacterianos, virales, parasitarios, micóticos) entre otros, que en cada caso actúan en forma muy particular.
La forma de presentación y las respuestas a los tratamientos intentados son tan diversas que ante cualquier cuadro alérgico se hace necesario una monitorización cercana a efectos de ajustar las prescripciones acordes a la caprichosa evolución que cada cuadro tiene.
Cuando se identifica el factor desencadenante, hay que intentar eliminarlo, pero no siempre es posible, porque le paciente no puede cambiar de trabajo, porque los factores ambientales no se pueden modificar, porque el medicamento que se lo genera es imprescindible para otra enfermedad y sostener activo el factor desencadenante de la alergia, va aumentando la sensibilización en forma progresiva.
Lo que sí es seguro, que todo cuadro alérgico es fuertemente influenciado por situaciones emocionales (el estrés pica). La ansiedad, la excitación emocional, la depresión suelen ponerle un ingrediente trascendental a la respuesta alérgica y la sintomatología se multiplica con las emociones adversas.
Hay personas con solo mencionarles la palabra piojo, ya les comienza a picar la cabeza.
Siempre en es necesario evaluar las emociones de cada paciente alérgico, intentando explorar la sensibilidad emocional de cada paciente en empuje alérgico y cuando es necesario buscar ayuda profesional en el rubro que cada paciente necesite.
Equilibrar a un paciente alérgico es muy complejo porque en cada cuadro persistente se hace necesario explorar cada parte del cuerpo y de la mente, también.