jueves 6 de octubre, 2022
  • 8 am

Árbitros de las dos gremiales no dirigirán a Cerro hasta o se paguen daños a la moto del árbitro Izaguirre

Las dos gremiales de árbitros de Salto, ASA y ASDAF, ingresaron una nota ayer a la Liga Salteña de Fútbol, anunciando que no trabajarán en partidos con el club Sportivo Cerro hasta que no se le paguen las roturas de la moto al árbitro Marcelo Izaguirre, víctima de vandalismo el sábado pasado en cancha de Saladero en ocasión de los encuentros entre Cerro y Libertad por la liguilla de la Divisional B del Consejo Único Juvenil (CUJ).
En la ocasión, parciales juveniles identificados con Cerro, descontentos con decisiones del árbitro, rompieron su moto que estaba ubicada afuera del escenario.
Pasados los días, integrantes de las gremiales de árbitros reclamaron ayer que dirigentes de la institución cerrense no se comunicaron para solucionar la situación y enviaron el comunicado al presidente de la Liga, Luis A. Arreseigor.
Indicaron que hasta que no se le abone al árbitro de los costos de reparación por la moto dañada no dirigirán a Sportivo Cerro, al que identificaron como responsable de los actos, en ninguna de las categorías de la Liga Salteña de Fútbol. Firmaron la misiva Carlos Gómez como presidente de ASA y José De los Santos como presidente de ASDAF.
SIGUIERON LOS PROBLEMAS
No fueron los únicos incidentes del fin de semana, lo cual desembocó en que se suspendiera la actividad del CUJ por estos días. El lunes en el partido entre Gladiador y Universitario de sub 18 en cancha del primero se generó un lío entre jugadores que terminó con saldo de varios jugadores heridos.
También hubo problemas en Nacional con Ferro Carril el mismo día en el escenario tricolor, donde el local se consagró campeón del Acumulado de sub 15 tras vencer a Ferro 3-1. Posterior al partido un jugador envió amenazas a todos rivales a través de redes sociales. También hubo denuncia de amenazas a árbitros, pedreas reiteradas de unas delegaciones a otras y las agresiones verbales que son cuestiones de día a día.
Más allá de la responsabilidad de los jugadores, juveniles en todos los casos expuestos, para encontrar soluciones seguramente la falla tenga que asumirse desde los escalones más altos de la dirección de los equipos, desde cuerpos técnicos hasta dirigentes.