martes 27 de septiembre, 2022
  • 8 am

La columna infiltrada – Como será la redacción del futuro

La semana pasada les contamos en esta columna que en el libro Sálvese quien pueda, de Andrés Oppenheimer, el  47 % de los empleos  será reemplazado por robots  o

computadoras  inteligentes; hoy les contamos que pasará (ya está pasando) en las redacciones de los diarios, en especial en los países desarrollados. Lea y siga horrorizándose.

 

Dentro de 5 o 10 años, las redacciones periodísticas estarán mucho más automatizadas, pero será un procesos gradual,  dijo Jeremy Gilbert, Director de iniciativas tecnológicas  de The Washington Post y supervisor de la utilización de Heliograf (Heliograf es el robot de The Washington Post que funciona desde 2016. Es una herramienta para eliminar las partes tediosas y difíciles que tienen muchos datos) en el diario. Quizá lo más sorprendente para quien entre en una redacción después de muchos años será el mayor uso de visores de realidad aumentada y el menor uso de teclados de computadoras, ya que una buena parte del trabajo se hará oralmente, gracias a las nuevas tecnologías de reconocimiento de voz. Quizá en lugar de tener teclados, tengamos simplemente aparatos de reconocimiento de voz en las pantallas de las computadoras y editaremos los artículos oralmente, dijo Gilbert. “A juzgar por la cantidad de gente que veo usar sus celulares para dictar mensajes de texto o emails, y la cantidad de gente que se siente cómoda usando asistentes virtuales como Alexa, creo que esta tecnología está avanzando mucho más rápidamente que, por ejemplo, la realidad virtual. No me sorprendería que la mayoría de los automóviles hablen contigo, o que la mayoría de las casas tengan algún tipo de aparato activado verbalmente en dos o tres años”, me dijo. Y lo mismo ocurriría con los aparatos que usamos los periodistas, agregó.

Movistar – 19/09/22 al 19/10/22

En cuanto a la forma que se redactan las noticias, Gilbert me confirmó que así como los periodistas ya trabajamos desde hace varios años con herramientas de corrección de gramática y búsqueda de sinónimos en nuestras computadoras, en los próximos años se agregarían varias otras herramientas para facilitar nuestra labor. “Cada vez más artículos serán híbridos, producidos por humanos y máquinas”, me dijo Gilbert. “Los programas de computación va a poder sugerirte diferentes fuentes, podrán escribir y reescribir párrafos con antecedentes o contexto sobre lo que estás escribiendo, y también podrán darte ideas de nuevos artículos para explorar. Y también que serán los reporteros –más que sus jefes- quienes van a decidir qué artículos serán escritos por las computadoras. Yo lo estoy viendo ahora. Mucha gente en la redacción se me acerca y me dice: ¿No se puede automatizar esta parte de mi trabajo para que pueda tener más tiempo para hacer esto o aquello que quiero hacer?”

La mayoría de las noticias deportivas y económicas basadas en datos que llegan a la redacción van a ser automatizadas, continuó Gilbert. “Si todo lo que haces es recibir un reporte  anual de una empresa y escribir al respecto, eso no es un trabajo demasiado interesante para nadie. Eso lo puede hacer una máquina mucho más rápido y mejor. Por otro lado, si crees que has visto algo inusual en un reporte anual y quieres investigar qué pasó, eso es lo que un humano puede hacer mucho mejor que una máquina”, dijo. Y hay tipo de noticias, como los obituarios, que siempre van a necesitar el factor humano. Una computadora puede rastrear un currículum de una personas que ha fallecido, escribir la noticia de su muerte y enumerar los cargos que ha ocupado, pero nunca va a poder escribir un obituario interesante si no hay un periodista que entreviste a sus familiares y cuente anécdotas que no figuran en ningún registro, explicó.

¿Cómo lo ven los periodistas en la redacción de The Washington Post? Le pregunté a Gilbert. ¿Lo ven como el enemigo que tarde o temprano automatizará la totalidad de sus trabajos y los dejará en la calle? “No creo”, me dijo Gilbert. “Yo me he sorprendido muy positivamente por la reacción de los periodistas ante las herramientas de automatización. Hay más gente interesada en cómo la automatización puede ayudarlos que la que podemos acomodar en proyectos de automatización en este momento en el periódico. Eso me sugiere que la redacción tiene mucho menos miedo y ganas de ahorrar tiempo para hacer otras cosas. Por ejemplo, nosotros les estamos pidiendo a los reporteros que sean más activos en las redes sociales, que salgan en televisión, que sean citados por otros medios de prensa. Y si la tecnología les ayuda a ahorrar un poco de tiempo para hacer esas cosa, eso definitivamente los beneficia.”

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Datos extraídos del libro Sálvese quien pueda, del periodista argentino Andrés Oppenheimer.