miércoles 30 de noviembre, 2022
  • 8 am

Técnicos expresaron que existe tendencia de reversibilidad en políticas territoriales

Por Andrés Torterola.
Ante el requerimiento de CAMBIO al Grupo de Estudios Territoriales del CENUR Litoral Norte, para conocer de primera mano su opinión sobre las nuevas formas de construcción en un sistema de ambientes exclusivos, éstos manifestaron que se instalará en Salto modelos de urbanizaciones cerradas que buscan concretar formas de ambientes exclusivos y excluyentes. Los barrios privados hacen gala de poseer varias virtudes, basando su atractivo en potenciales paisajísticos y naturales de los que se apropian, indicaron. El Suburbano Norte de la ciudad donde proponen instalarse, está definido en al Plan Local de Ordenamiento Territorial y su Microrregión, deriva de la vieja Zona de Huertos que rodeaba la planta de la ciudad. Hoy día esta zona tiene usos permitidos tales como, residencia, recreativos, turísticos deportivos, culturales y actividades hortofrutícolas de producción y empaque, y en ella se permiten construcciones con baja ocupación del suelo en parcelas de mínimo una hectárea.
FRAGMENTACIÓN URBANA
La forma de hacer ciudades mediante urbanizaciones cerradas, tiene un correlato físico que da lugar a la generación de espacios que se interponen a la trama pública o al eventual desarrollo territorial abierto, conformando “islas” que obstaculizarían la continuidad de calles, inhiben el desarrollo de infraestructuras púbicas y de transporte, y restringen la libre circulación de las personas. Si bien las ciudades desarrollan normas que caracterizan de diferente manera las zonas según sus atributos socioeconómicos, urbanísticos y ambientales, en estos casos nos enfrentamos a la producción de espacios con gestiones diferenciadas respecto al “derecho a la ciudad”, incrementando la fragmentación urbana y socio-territorial y promoviendo realidades socioeconómicas contrapuestas.
TENDENCIAS A NIVEL INTERNACIONAL
Los técnicos expresaron que a nivel internacional se observan tendencias a cierta reversibilidad en esas políticas territoriales, a la vez que se verifican poco efectivas frente a los problemas que pretendían solucionar, entre ellas, la inseguridad. Sin ir más lejos, podemos citar el caso de la Ciudad Argentina de Rosario que aprobó una ordenanza denominada ¡“Ya basta!” donde prohíbe la instalación nuevos barrios privados en zonas de la ciudad, debido a las consecuencias socio urbanas que generó su proliferación.
DEBATE SOCIAL
En este escenario los técnicos de la UDELAR plantean una serie de preguntas a ser analizadas por la sociedad en su conjunto: ¿Por qué existe en la actualidad una orientación a incentivar estos procesos desde las políticas públicas departamentales? ¿Qué gana y qué pierde la ciudad y sus ciudadanos con esta política privativa del suelo? ¿Cuáles son las políticas de acceso al suelo y continuidad urbana frente a un eventual desarrollo de barrios privados? ¿Cuál es el diferencial en la creación de empleo respecto a un fraccionamiento común? ¿Cuáles son los posibles impactos sociales y ambientales que involucran estas transformaciones territoriales en clave de barrios cerrados? ¿Cuáles son las contrapartidas que se le solicitarán? ¿Cuánto están dispuestos a devolver a la sociedad por los beneficios obtenidos?