jueves 30 de mayo, 2024
  • 8 am

Violento copamiento: se llevaron 80.000 dólares de un comercio de Pueblo Belén

Una situación desesperante vivieron en la madrugada de este domingo, un comerciante de la localidad de Belén, dos de sus hijos, un sobrino y la madre de sus hijos.
LA VERSIÓN OFICIAL
De acuerdo con la información policial, sobre las 01.55 se recibe llamado telefónico dando cuenta que 4 hombres que llegaron en un auto, habrían ingresado a una carnicería ubicada en calle Solís entre Florida y Colonia, Pueblo Belén, por lo que se deriva móvil Policial. Allí se encontraba un hombre de 60 años, propietario del local, con un golpe en la cabeza (culatazo) y uno de sus hijos, de 26 años, con una herida de arma de fuego en miembro inferior, hace saber que un tercer lesionado, de 33 años, hijo también del propietario ya había sido trasladado para su atención, ya que habría sufrido un disparo de arma de fuego en una de las piernas.
ACCIONAR
Según la policía, “De manifestaciones, surge que 4 masculinos encapuchados con armas de fuego llegaron al local en un vehículo, encañonaron al propietario ingresando al local, mientras un quinto individuo permanecía de chófer en mencionado vehículo, donde le hurtaron U$S80.000 dólares americanos, y un teléfono celular, dándose posteriormente a la fuga. Se efectuaron recorridas y rastrillaje por la zona en procura de los delincuentes con resultado negativo. El otro lesionado fue trasladado a Salto en Ambulancia de Termas del Arapey. Se hizo presente en el lugar Policía Científica para el relevamiento correspondiente del lugar, director de Seguridad, jefe de Servicio, Encargado Interino.
YA HABÍAN INTENDADO ROBARLE
De acuerdo a las versiones que obran en poder de Cambio, hace poco más de un año el comercio del hombre, había sido violentado e invadido por desconocidos que de acuerdo con los peritajes, habían estado intentando abrir la caja fuerte que el hombre tiene en su casa y es donde guarda sus ahorros y valores. Entonces, al no poder abrirla desistieron de sus intenciones.
En la localidad era vox populi que el comerciante guardaba sus ahorros en su casa, en la caja fuerte que aquella vez no pudieron abrir. La noche del sábado el comerciante se encontraba en una cena familiar en zona de chacras de Belén – en casa de su hermano- y al regresar a su casa comenzó el suplicio. Pasadas la 1.30 de la mañana de ayer domingo, el comerciante regresó a su casa seguido por un sobrino, quien se desplazaba en otra camioneta y quien también compartió la cena familiar. El sobrino llegó junto a su tío en busca de calmantes, ya que padecía un fuerte dolor de muelas y su tío se los proporcionaría. Al llegar a su casa, contigua al comercio, además de las dos camionetas también llegó un auto con matrícula brasilera del que se bajaron 4 delincuentes quienes, fuertemente armados, con acciones rápidas y la cara cubierta por pasamontañas, redujeron al comerciante y su sobrino y comenzaron pegarles al tiempo que los ingresaban a la casa. Los habían emboscado. Otro individuo esperaba en el asiento del chofer en el auto de los malvivientes.
UN VECINO ALERTÓ
Al tiempo que los delincuentes asestaban su golpe, un vecino de la zona, desde su casa se convirtió en un involuntario espectador de los hechos y cobijado por la oscuridad de la noche, incrédulo de lo que le tocaba observar, rápidamente pudo comprender la situación y sin salir de su asombro aun, tomó su teléfono y llamó a la policía local, y al no tener respuesta, optó por llamar a los hijos del comerciante para advertirlos de lo que estaban viviendo su padre y su primo.
“DALE LAS LLAVES QUE NOS VAN A MATAR”
Mientras tanto dentro de la casa los delincuentes, con el dueño de casa atado, y vulnerable, ensangrentado debido a los golpes recibidos, uno de ellos un culatazo en la cabeza, que le profirió una herida con mucho sangrado, le exigían que les entregara las llaves de la caja fuerte. El hombre de 60 años se negaba a entregarle a los delincuentes lo que le pedían, hasta que el sobrino comenzó a sugerirle que les entregue las llaves: “Dale las llaves que nos van a matar, dale las llaves que nos van a matar”, le repetía el sobrino a su tío generando mayor tensión en un ambiente por demás intenso. Finalmente, el comerciante cedió a las exigencias de los malvivientes y sugerencia de su sobrino; Los delincuentes se alzaron con 80.000 dólares americanos en efectivo. En la localidad es un secreto a voces que también se llevaron 600.000 pesos uruguayos, pero esta versión, al momento de redactar esta nota, no había podido ser confirmada aún, ni informada por la Policía.
“DÉJAME ATENDERLO QUE SE DESANGRA”
Una vez logrado su objetivo, los delincuentes sacan el celular a quienes tenían secuestrados y emprenden la retirada hacia el auto que los esperaba en la puerta, pero en ese momento llega el mayor de los hijos del comerciante, acompañado por su madre y es recibido con un disparo en la ingle, que lo dejó fuera de combate y desangrándose. La madre del joven levantó las manos –mientras el delincuente que había herido a su hijo le apuntaba al pecho- y le clamaba porque no la mataran y le permitieran atender a su hijo, que se desangraba. Inmediatamente llegó el otro hijo, muñido con un facón y supuestamente ignorante de la gravedad de la situación, ingresó a la casa velozmente e intentó asestar un corte a uno de los delincuentes, pero éste logró dispararle en la pierna, provocándole serias complicaciones en la rodilla.
TODOS FUERA DE PELIGRO
Las versiones extra oficiales que circulan en el poblado son muchas, pero las más confiables indican que durante la tarde del sábado los individuos habían estado recorriendo el pueblo y hasta realizaron una compra en el comercio donde más tarde darían el golpe. Si bien en un primer momento se temió por la vida de uno de los jóvenes baleados, a la tarde noche del domingo ambos estaban fuera de peligro, pero permanecían internados. Al herido en la rodilla le realizaron una primera operación que según el parte médico, salió todo bien. El comerciante fue dado de alta ayer mismo, y está fuera de peligro. Versiones extraoficiales dan cuenta que los delincuentes, que siempre habrían actuado profesionalmente, habrían huido hacia el norte, por ruta 3.