martes 16 de julio, 2024
  • 8 am

Ante el temor que se archive expediente Leticia da Costa Leites envió un mensaje al fiscal de la causa

Por Andrés Torterola
En un angustioso llamado, la madre de Nazarena Porto se comunicó con CAMBIO, expresando la desesperación al buscar justicia para su hija. En sus palabras, hay dolor e impotencia ante la falta de respuestas sobre su trágica muerte. Leticia da Costa Leites, madre de Nazarena, ha enviado un mensaje al fiscal Martinicorena, instando a que no permita que el caso de su hija se archive y quede impune. Sin embargo, su esperanza se ve empañada por la sensación de abandono y desdén por parte de las autoridades judiciales. A pesar de las promesas de investigación, Leticia se siente atrapada en un ciclo de incertidumbre y decepción, indicó. Dijo que el paso del tiempo solo ha agravado el sufrimiento, la carga de la pérdida de su hija se ve amplificada por la ausencia de respuestas claras y el apoyo insuficiente de las instituciones. La sensación de culpa y la necesidad de justicia la consumen, y su vida se ha detenido en un estado de espera perpetua.
CUMPLIRÍA 23 AÑOS
El aniversario del cumpleaños de Nazarena es el 21 de julio, ese día cumpliría 23 años, un día que debería ser celebrado con alegría y amor, ahora se tiñe con el dolor de su ausencia y la falta de justicia. Expresó que su lucha por encontrar respuestas se ha convertido en una batalla solitaria. A pesar de sus esfuerzos por mantener viva la memoria de su hija, se enfrenta a muchos obstáculos y a una sensación de abandono y desesperanza. Indicó que, en este contexto busca una voz que se una a la suya en su clamor por justicia. Su historia es un recordatorio doloroso de la necesidad de mayor empatía y apoyo a las víctimas y sus familias.
MUCHOS AÑOS SIN RESPUESTAS
Cada día que pasa sin respuestas es una herida abierta en mi corazón, una prueba constante de mi resistencia y determinación para seguir adelante a pesar del dolor. A medida que lentamente se acerca el séptimo aniversario de la muerte de Nazarena, me enfrento a una mezcla de dolor y frustración.
El tiempo no ha mitigado el sufrimiento, sino que ha dejado un vacío aún más profundo. Se pregunta cómo es posible que, después de tantos años, aún no haya respuestas, aún no haya justicia.
UNA BATALLA CUESTA ARRIBA
Aseguró que la falta de avances en la investigación y la aparente falta de interés por parte de las autoridades la llenan de desesperanza. Se siente abandonada por un sistema que debería estar de su lado, protegiendo sus derechos y asegurándose de que se haga justicia. Pero en cambio, se encuentra sola, luchando una batalla cuesta arriba contra la burocracia y la indiferencia. Sueño con el día en que pueda poner fin a la búsqueda interminable de respuestas y encontrar un sentido de cierre y paz. Pero mientras tanto, seguiré levantando mi voz en nombre de mi hija finalizó.