Jueves 28 de mayo, 2020
  • 8 am

Invento

Padre Martín Ponce de León
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Padre Martín Ponce de León

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Por el Padre Martín Ponce De León
Este artículo no responde a nada más que mi imaginación.
Tal vez un algo afectada por la realidad que nos toca vivir.
Uno trata de quedarse recluido lo más posible dentro de su casa pero ello es, únicamente, una realidad física. Resulta imposible hacer que la mente realice cuarentena.
Con total soltura de cuerpo se comunica, en las redes sociales o en las conversaciones, con nombre y apellido, personas que están infestadas.
Cerca o más lejos, constantemente van apareciendo “enfermos” que hacen saber que la posibilidad de contacto es muy posible.
Según algunos son, dan números o nombres, muchos los que se encuentran internados con distinto tipo de gravedad.
Para algunos es casi seguro que todos nos habremos de enfermar más tarde o más temprano.
No faltan quienes aseguran saber, de muy buena fuente, el verdadero origen de toda esta pandemia y que la misma no tiene otra razón que económica.
No faltan quienes saben, de muy buena fuente, que esto que estamos viviendo no responde a otra cosa que una venganza comercial de Estados Unidos para con China.
Están aquellos que saben perfectamente que ya existe la vacuna contra el virus pero que es estratégicamente ocultada para hacer aumentar su valor en el mercado.
Llegan fotografías que dan muestras de que ya se han realizado fallecimientos por COVID 19 por más que las autoridades se empeñan en negar tal cosa.
No faltan esas personas que utilizan su tiempo en divulgar todo tipo de noticias sobre el avance del coronavirus entre nosotros.
Parecería existen personas que están dentro mismo de esta pandemia y tienen la obligación de ayudarnos a abrir los ojos y tomar medidas al respecto.
Tomar medidas que nunca son suficientes, tomar medidas que nunca alcanzan con lo que se realiza.
Parecería que, desde dentro mismo, van liberando noticias alarmantes para instalar el pánico o agitar temores.
Quédese en su casa lo más posible.
Cuídese dentro de sus posibilidades.
Lávese las manos con agua y jabón lo más frecuentemente posible.
Identifique a estos agitadores del pánico e ignórelos.
No se deje influenciar gratuitamente.
No se “manijee” constantemente.
Estamos ante una realidad que desconocemos y nos está imponiendo cambios y conductas que nunca habíamos vivido.
Estamos ante una realidad totalmente nueva y así como no podemos llenarnos de pánico tampoco podemos tomarla con indiferencia.
Somos personas adultas y debemos actuar como tales.
No podemos dejarnos influenciar por esos seres que han encontrado en esta situación una gran oportunidad para malgastar su tiempo dando manija y agitando temores.
No nos sumemos a esas voces que nos hacen llegar todo tipo de información alarmista y creadora de sicosis negativa.
Sin dejar de reconocer la realidad, seamos portadores de ondas positivas. Acompañemos siendo portadores de optimismo y buena noticia.
Busquemos lograr que esos agitadores del pánico no encuentren eco en nosotros. No compartamos todo lo que se llega hasta nosotros.
Si entendemos nos falta en criterio suficiente para discernir lo que hay entre invento y verdad conservemos silencio antes de andar compartiendo todo tipo de noticias que nos llega.
Si entendemos debemos compartir algo para acompañar a los demás que sea algo que levante la moral o nos haga despertar una sonrisa.