Domingo 17 de octubre, 2021
  • 8 am

La casa de todos los colorados

Juan Carlos Ambrosoni
Por

Juan Carlos Ambrosoni

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Por Juan Carlos Ambrosoni
Larrañaga 81, casi calle Artigas, ahí se ubica el hogar de todos los colorados salteños. Una casa que está privilegiadamente bien situada en el centro de nuestra ciudad, es grande, es acogedora, cuenta con diversos y espectaculares cuadros de nuestros próceres que cualquier correligionario quisiera tener en su domicilio, todo esto, sumado a su rica historia la convierten en un lugar ideal para que sea un gran punto de referencia para trabajar por el Partido y el departamento.
A pesar de ello hay una realidad incuestionable, hoy, el edificio no está pasando por su mejor momento en cuanto respecta a su infraestructura, no se encuentra en sus mejores condiciones, todo lo contrario. Quizás, sin intentar indagar chivos expiatorios, lo que la ha llevado a su mal estado es que ha funcionado muy poco, por no decir nada. No es de ahora ni de unos pocos años atrás, es un problema que ha trascendido generaciones de militantes y dirigentes políticos. Pero no es hora de buscar culpables sino aliados.
Por tales circunstancias es que un grupo de jóvenes del Partido Colorado nos hemos establecido y fijado la meta de comenzar -sea fase por fase- a dejar de pie y funcionando este hogar. Tiene todo para ser el gran lugar de encuentro de esta comunidad política, reúne todas las condiciones. Sería ideal volver a realizar aquellas grandes e históricas convenciones donde el debate sea el motivo de estas, para que la orgánica vuelva a juntarse, o para que esté abierta a cada agrupación o sector que pretenda reunirse cuando y con quien quisiera. Que nuestros ediles opten por ir a calle Larrañaga a tratar los temas de los salteños y así poder conversar con los principales actores de la sociedad para solucionar los problemas de los coterráneos, o simplemente para que cualquier ciudadano entre y se sienta cómodo, con la imagen de que el la colectividad más grande de nuestro departamento está más firme que nunca.
No será tarea sencilla, pero nos motiva el empuje, respaldo y ayuda que nos brindan y hacen llegar los “militantes de a píe” esos que están en todas y hoy más que nunca, nuestros legisladores quienes nos representan en nuestra condición de uruguayos, salteños y colorados, y también agradecer a los principales sectores que ya nos manifestaron el apoyo para colaborar con la causa, cohesionados todos es como lograremos este difícil aunque alcanzable objetivo.
Muchos materiales, profesionales y mano de obra voluntaria se necesitarán para levantar este hogar, y junto a él, un gran sentimiento, “la vivienda no es un bien inmobiliario, es también una forma de consolidación espiritual”. Refaccionar nuestra casa será una realidad.