Jueves 2 de diciembre, 2021
  • 8 am

Referéndum: inventando un adversario inexistente

Pablo Mieres
Por

Pablo Mieres

267 opiniones

Pablo Mieres
Los discursos de los principales dirigentes del Frente Amplio y las organizaciones sociales que impulsan el referéndum contra la LUC se centran en caracterizar al actual gobierno como un gobierno que “quiere desmantelar el Estado”, “un gobierno de derecha o de ultraderecha”, “de orientación neoliberal y privatizador” que está “afectando los derechos de los ciudadanos y, en particular, de los más débiles”.
Basta escuchar o leer los discursos y declaraciones de los principales voceros de la oposición para constatar que existe un esfuerzo por caricaturizar la imagen del gobierno de coalición, inventando un adversario que sería para ellos el más conveniente para sumar adhesiones a su favor.
A esta caracterización fallida y “trucha” se agrega un conjunto de falsedades que se repiten una y otra vez en el afán de construir la idea de que la LUC produce efectos perversos sobre la vida de nuestra sociedad. Es así que se inventa lo de los “desalojos express”, las “afectaciones al derecho de huelga” o los supuestos “excesos represivos del accionar policial”.
Nada de ello es verdad y forma parte de una campaña sorprendentemente fraudulenta inventando cosas que no existen. Se trata simplemente de la búsqueda de una construcción artificial para sacar provecho electoral de manera indebida.
Este es un gobierno que mantiene en todos sus términos la presencia del Estado en sus diferentes áreas de actividad. La LUC no contiene en sus artículos ninguna disposición que implique el retiro del Estado de sus actuales responsabilidades y competencias, ni ninguna iniciativa privatizadora.
Este gobierno no ha desandado ninguna de las normas vigentes que han consagrado avances en los derechos de las diferentes minorías. Por el contrario, se continúa avanzando en las iniciativas buscando la equidad de género, protegiendo el derecho a la no discriminación por razones de género, etnia, orientación sexual o cualquier otro tipo de discriminación.
Somos uno de los países que mejor ha gestionado la pandemia, reconocido de manera generalizada por diferentes organismos internacionales, y lo hemos hecho sin encerrar a los ciudadanos ni obligarlos a una cuarentena obligatoria que, paradójicamente, promovió la oposición con intensidad en los primeros tiempos de pandemia.
Logramos estar en el podio de los países con mayor cobertura en materia de vacunación, mientras que la oposición nos reclamaba que siguiéramos el ejemplo de Argentina, promoviendo una vacuna que sigue sin tener el reconocimiento técnico internacional de la OMS. Y todavía alguno se anima a “pontificar” sobre nuestra campaña de vacunación.
La ciudadanía deberá elegir entre los que quieren el retroceso de los cambios en materia de educación, seguridad y libertades representados por el Frente Amplio, el PIT-CNT y otras organizaciones y los que decimos NO al retroceso y a los esfuerzos por impedir los cambios imprescindibles que los uruguayos mayoritariamente eligieron hace dos años.
Este es un plebiscito sobre la gestión de gobierno. Y este gobierno es un gobierno de libertad, de protección de derechos y de búsqueda de mejorar la seguridad, la educación y la situación de los más débiles. Por más intentos de falsear la realidad que se impulsen.