Por el Dr. César Suárez
Revisando la aplicación Uruguay UY que mantiene actualizados los casos covid todo el país y examinando la situación evolutiva de nuestro departamento de Salto nos encontramos con datos de nuestra historia reciente de la actual pandemia con hechos muy ilustrativos que combinan números y conductas y basándonos acontecimientos actuales, en ese pasado reciente y acotamientos globales, sin ser adivinos, podemos y sin demasiado esfuerzo, intuir el futuro predecir acontecimientos.
En la aplicación Uruguay UY nos encontramos que, en nuestro departamento, luego de dramáticas cifras que nos pusieron en las peores estadísticas del mundo en el pasado invierno, veíamos con gran alegría y sensación de alivio que, en el diecinueve de setiembre pasado, nuestro departamento ingresaba en zona verde, empujado sin duda por la adhesión masiva de nuestra población a una inmunización progresiva. Sin duda fue nuestra primera esperanza de minimizar las consecuencias de la epidemia para toda nuestra gente.
Luego, alternábamos entre la zona verde y amarilla pero con tendencia decreciente de casos y con disminución progresiva de la gravedad de los casos.
En noviembre, tuvimos numerosos días con cero casos nuevos y para el ocho de noviembre llegar a cero casos activos en el departamento, realmente, una señal de esperanza muy alentadora y así nos mantuvimos por término de varios días, hasta el doce de noviembre que se detectaron dos nuevos casos y a partir de ahí, comenzaron a crecer los casos activos hasta llegar el día veinticinco de diciembre con setenta casos en un día y ciento ochenta y nueve casos activos y todo esto acompañado con un crecimiento sostenido de casos activos en todo el país.
En este mundo globalizado que vivimos, nos es raro que nos pase lo que le viene pasando al resto del mundo porque nuestros organismos están hechos del mismo material que cualquiera, pero lo preocupante, más allá del agravamiento global de la situación epidemiológica, es la actitud colectiva de nuestra sociedad, con una conducta global totalmente desaprensiva donde se constata la multiplicación de conglomeraciones de personas donde raramente se aprecia un tapaboca colocado y el que lo tiene, lo usa en el cuello, en el mentón o con la nariz de afuera mientras los casos crecen en forma sostenida.
Por suerte, la gran mayoría de nuestra gente, está correctamente inmunizada que nos pone en una situación muy ventajosa, pero ha generado también, una sensación de falsa seguridad que ha contribuido a empeorar preocupantemente los números, con el agravante que ya sabemos que se acerca en forma inexorable, una nueva variedad de virus muchísimo más contagiante y que se difunde por el mundo a una velocidad inusitada y por consiguiente, inexorablemente llegará a aquí.
Es hora de tomar conciencia para que nuevamente nos pongamos a resguardo porque ya sabemos que en Dinamarca que tiene un estatus sanitario similar al nuestro en cuanto a la inmunización, con la nueva variedad ómicron ha tenido una explosión de casos exorbitantes que ha obligado al cierre masivo de todas las actividades colectivas.
Es necesario reiterar que los uruguayos y los salteños también, estamos hechos del mismo material que los demás pobladores del planeta, es evidente, que si no tomamos las debidas precauciones nos terminará pasando lo mismo que a los demás.
No estamos en post pandemia como muchos creen, la pandemia sigue aportando olas que inevitablemente llegan tal como estaban anunciadas y que nos terminarán afectando de acuerdo a los prevenidos o desprevenidos que nos encuentre.
La inmunización con vacunas es una barrera muy importante para disminuir la gravedad de la infección covid, para disminuir la internación hospitalaria o en centro de atención de terapia intensiva y también para disminución de muertes, pero cuando la exposición es demasiado cercana, no necesariamente evita un contagio, la mascarilla, correctamente utilizada sigue siendo una barrera muy efectiva e imprescindible.
Para los duros tiempos que lamentablemente de nuevo se avecinan y es necesario que todos entendamos que la inmunización es imprescindible, que el uso de la mascarilla es necesaria, la prevención debe ser antes de que los hechos sucedan, después, es demasiado tarde.
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