miércoles 30 de noviembre, 2022
  • 8 am

Ejemplo de humildad

Gerardo Ponce de León
Por

Gerardo Ponce de León

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Por Gerardo Ponce
De León
¡Qué honor¡ el día sábado 17, mi hermano escribe sobre el artículo que hice por la entrega de los Fausto, y de lo admirable de muchas personas que trabajan en el anonimato y hacen de su vida, un ejemplo de entrega. Martín no nombra a nadie, pero hace alusión a todos los que fueron homenajeados, directamente o indirectamente, sino que resalta su admiración. Creo que está demás que el escriba sobre la entrega, anonimato, que él realiza. Miren que esto no lo hago porque sea mi hermano, sino por la huella que va dejando donde él se mueve. Ejemplo de humildad, por más que se mayoría de los escritos de él, se basan en la mesa solidaria, que no es otra cosa que entrega para quien necesita una mano, un oído, comprensión y aceptación.
Cuando uno ve la forma, el accionar y comienza a conocer, no deja de admirar, y sentir una “sana envidia», nos damos cuenta que no hacemos nada por el prójimo, de nuestra cómoda posición frente a la necesidad, de nuestro rechazo a quien nos tiende su mano, pidiendo algo, que como mínimo es amor.
Esa palabra es la base de toda entrega, es lo que nos mueve, es la admiración, es el anonimato, es el escuchar, el prestar una oreja, dar calor frente a la indiferencia, ya que si no existe AMOR, es imposible ver al prójimo.
Siempre estoy atrasado en las lecturas de los diarios, ya que tengo ir por la ciudad para levantar, de repente, una semana, habiendo llegado a dos semanas; y muchas de las informaciones ya están hasta resuelto los problemas. Llevándome este problema, a enterarme de hechos, como fallecimientos, en forma tardía, y al preguntar como está, ya no nos acompaña más en esta tierra; teniendo gente que me avisa que ha sucedido tal caso. Otros se quejan de la no presencia como la de antes: “no venís más por la ciudad, ¿té pasó algo?”
La verdad es que los de la zona tenemos un gran limitante, como es el camino, porque a fuerza de ser sincero y dejando la política de lado, están abandonados, hay que pensar muy bien su uso, el valor del vehículo o el costo de los repuestos, ya que, hasta los camioneros, se quejan de tener que circular sobre ellos. Lo peor es el costo del mantenimiento de los mismos. Una vez me quejé del estado del camino y un productor, más viejo que yo, en la zona, me dice: “te podes quejar que es duro, pero nunca te van a tener que sacar de un pantano”.
Pequeños grandes problemas que los viven quienes circulamos por los caminos internos del departamento. Es como la cría a cielo abierto, se dependen de factores que escapan de nuestras manos, y quienes no lo conocen nos tratan de “llorones”, pero si ven que nos movemos en una 4 por 4.
Entonces el diario no llega todos los días a nuestras manos y para colmo, la zona, es carente de señal, ya sea para el teléfono móvil como Internet, teniendo que salir a buscar señal, lejos de la casa. Si existe algo que tenemos que hacer o se necesita, no tenemos más remedio que usar los medios de comunicación que se tiene. En base a esto, uno va cambiando su forma de movimiento, se va alejando o no está al día como antes. Razón por la cual nos alejamos de la parte social.
Otra razón que existe o existió, que ha modificado nuestra forma de movernos, ha sido la pandemia, pero antes existió y existe una pandemia que nadie habla de ella, como es el hambre, la forma de ver a nuestro prójimo.