viernes 3 de febrero, 2023
  • 8 am

¿Cambio Climático, que tanto tiene que ver el capitalismo?

Gustavo Chiriff
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Gustavo Chiriff

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Por Gustavo Chiriff
PCU-Frente Amplio
Hace unos días la ONU dio a conocer un informe en la 27° Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27) que se realizó en Egipto desde el 6 al 18 de noviembre.
Entre lo más importante que tiene este informe es que si no se toman acciones, se prevé un aumento de 2,8°C en la temperatura del planeta para finales de siglo, y si se implementaran los compromisos actuales solo se reduciría dicho aumento a entre 2,4 – 2,6 °C. Por esta razón, el informe advierte que “solo una transformación urgente de todo el sistema puede evitar el desastre climático” y el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, declaró que “nos dirigimos hacia una catástrofe mundial», pero nada dice sobre la vuelta desesperada de los países capitalistas-imperialistas a la industria del carbón como vía para fortalecer la industria energética, como parte de la escalada armamentística en el marco de la guerra en Ucrania.
El análisis que presenta la ONU, resulta muy limitado a la hora de identificarlas causas de la irracionalidad del modo capitalista de producción y su superación, pero aún con estos límites y a pesar de ellos, el diagnóstico es sumamente alarmante y denota la gravedad de la situación.
Evo Morales fue muy claro al afirmar: “El ambientalismo de la economía verde es un nuevo colonialismo de doble partida, por un lado, es un colonialismo de la naturaleza, al mercantilizar las fuentes naturales de la vida y por otro es un colonialismo a los países del Sur que cargan en sus espaldas la responsabilidad de proteger el medio ambiente que es destruido por la economía capitalista industrial del Norte”.
Sin duda el calentamiento global es un hecho que está afectando cada vez más a miles de personas y que tenderá a afectar a millones. Noticias e imágenes sobre las consecuencias de este cambio climático provocado por la era industrial no dejan de circular en redes y en noticieros: osos polares buscando comida en la basura, derretimiento de glaciares, olas de frio polares y olas de calor en distintos lugares del planeta, extinción de especies, acidificación de los océanos, etc.
Recientemente se registró en algunos lugares del Golfo Pérsico, temperaturas por encima de los 60 grados centígrados, un hecho sin precedente, en Alaska se llegó hace algunos años, a la temperatura más alta registrada en más de 100 años. Los incendios forestales son cada vez más frecuentes en todas partes del mundo, nuestra región y en particular Uruguay está viviendo en estos días olas de calor inusuales para esta época del año.
¿Cómo se explica que a pesar de las advertencias de científicos de todo el mundo sobre el futuro que nos espera, no se estén tomando medidas serias para frenar la emisión de gases de efecto invernadero? La única respuesta es que hay intereses capitalistas de por medio y defensores de los privilegios y lujos que unos pocos obtienen a costa de la explotación de millones y de la devastación ambiental.
Marx dijo, que, en momentos de crisis, el capital busca salir de esta situación a partir de súper explotar sus dos principales fuentes de riqueza: el trabajo humano y la naturaleza. Los presidentes de las poderosas naciones capitalistas, todas de claro corte de derecha o de ultra derecha, están acelerando de forma totalmente irresponsable el camino a la catástrofe ecológica que se cierne en el horizonte.
Ante este panorama es fundamental comprender que el calentamiento global no es responsabilidad del ser humano en general, sino de la forma en que se organiza la producción en el planeta, es decir que la responsabilidad es del capitalismo en general y de los capitalistas en particular.
Es una realidad evidente y palpable de que hay que abandonar la economía capitalista basada en la “química del carbono o del petróleo” y en el “crecimiento ilimitado” que promueve la explotación irracional de los recursos naturales y del trabajo humano, se hace necesario cambiar a otro sistema de producción que ponga en el centro de la preocupación el medio ambiente y el ser humano ante que las ganancias monetarias.