martes 23 de julio, 2024
  • 8 am

El observador

César Suárez
Por

César Suárez

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Por el Dr. César Suárez
La naturaleza y las personas, son como son, independientemente de lo que nosotros podamos percibir y la realidad es que la mayoría de las cosas suelen pasarnos desapercibidas.
Cuantas veces pasamos por un lugar en forma reiterada y un día darnos cuenta de la existencia de algo que siempre estuvo ahí y jamás lo habíamos registrado.
La realidad, es que uno suele ver las cosas que le interesan y en ocasiones, ni siquiera eso, cosas que buscamos y necesitamos y a pesar de estar ahí, no las logramos percibir.
Por todo esto, infinidad de cosas más que nuestros ojos logran ver no las podemos interpretar en ocasiones porque no están al alcance de nuestra comprensión y en otras porque no tenemos la suficiente paciencia para observar y/o analizar lo que nuestra vista nos muestra.
Siempre, para avanzar en el conocimiento de cualquier cosa es necesario la observación atenta y sostenida de cada fenómeno que nos rodea y esa es la base esencial de cualquier investigación, que a la gran mayoría les sirve para el manejo cotidiano y poder planificar como encarar como debemos conducirnos a los efectos de no cometer errores, pero también es el método para la investigación científica de más alto nivel.
Vivimos rodeados de acontecimientos muchos de cuales los percibimos en forma intuitiva que están ligados a las sensaciones habituales de la mayoría que nos aportan nuestros sentidos y casi sin planificarlo, terminamos por modificar nuestras conductas, como llevar abrigo por si hace frío, paraguas por si llueve, dinero por cualquier eventualidad dado que hemos tenido experiencias anteriores donde cuando se dan ciertas circunstancias hemos tenido problemas, pero observar e investigar son otra cosa.
Observar atentamente el entorno y ciertos acontecimientos consiste en analizar concienzudamente toda la información que se puede obtener para intentar realizar un diagnóstico de situación que nos aproxime lo más posible a la realidad y sacer conclusiones que nos faciliten el desempeño más eficiente posible tratando de no dejar nada librado al azar, todo esto permite minimizar errores y en la medida que podamos acumular la mayor información posibles sin dudas que lograremos mejores resultados.
A todo esto, hay que agregarle la experiencia acumulada donde cada uno tenga la posibilidad de corregir errores y acumular experiencia para lograr mejores resultados.
Toda esta disciplina es aplicable a cualquier actividad donde el que invierte tiempo en observar y planificar en base a lo observado, inevitablemente será más exitoso que aquel que actúa por impulsos y confiando en lo que salga y como salga.
El director técnico de equipo de fútbol que es estudioso y observa minuciosamente el juego de cada uno de los jugadores facilitará su mayor rendimiento tanto del jugador como del equipo y tendrá mejores resultados que el que carece de una planificación adecuada resultante de una observación meticulosa.
Un médico, que observa detenidamente a su paciente, lo interroga pacientemente, y lo examina minuciosamente, inevitablemente sacará las conclusiones más acertadas que otro que omite un adecuado interrogatorio y un examen detallado, obviamente haciéndolo en forma adecuada tendrá un mejor conocimiento de esa realidad y beneficiará al paciente, en doble sentido, aproximándose lo más posible a su diagnóstico, a la elección de un tratamiento adecuado a la vez que redundará en la satisfacción del paciente al sentirse adecuadamente asistido facilitando la adhesión al tratamiento indicado.
Un investigador científico, vive de la observación de fenómenos que le permiten elaborar hipótesis que seguirá perfeccionando con nuevas observaciones para irse aproximando a la verdad que busca y así, con millones de individuos observando e investigando, progresa la ciencia y suma conocimientos que cada día nos asombra y que no son otra cosa que el resultado sumado de una cadena de observaciones que durante siglos fueron aportando millones de personas.