jueves 1 de diciembre, 2022
  • 8 am

«Para mí la década de los 70′ fue excepcional»

Muchos hinchas de River no pudieron vivir su etapa más gloriosa. Cuatro décadas han pasado del último título como campeón salteño, épocas en las que predominaba junto a otros pocos equipos en el medio. Uno de los referentes memorables hoy era Pedro Quiñones, quien recordó aquellos años.
Un jugador formado en el club desde muy joven, que hizo un proceso para luego formar parte de una década de los 70′ soñada para la institución del Asilo. Luego tuvo un pasaje por el fútbol de Paysandú para volver y ser campeón salteño también con Salto Uruguay, en el 80′ y en el 82′. También jugó en Universitario, Almagro y Saladero, por eso tiene mucho para contarle a CAMBIO.
OJALÁ SE VUELVA A REPETIR»
«Mis comienzos en el fútbol fueron en River, porque toda mi familia era de River, los Quiñones y los Rinaldi. Comencé a jugar con 11 años en lo que era la cuarta de River. Nosotros vivíamos detrás de la actual sede de River, recuerdo vinimos a vivir ahí desde las inundaciones del año 1959. Mis abuelos tenía un almacen ahí en lo que es la manzana de River. La casa de mis viejos era por calle Andrés Latorre a la altura del 758, lo que venía a ser el fondo de la sede, que está por Vilardebó 750, o sea que nosotros por el fondo de nuestra casa pasábamos a la sede de River».
«Para mí la decada de los setenta fue inolvidable. Ojalá nos pase esa seca que tenemos, que desde el 78′ no somos campeones. Son muchos años sin salir campeón para un cuadro grande como River, después de haber salido campeón en el 74′, 76′ y 78. Fíjese que antes de esa fecha habían pasado 22 años sin salir campeones, porque River había salido campeón en el año 1952. Yo tenía unos tíos que jugaban en River en esa época, como Rinaldi, que era el ‘9’ goleador de aquella época. Para mí lo de la década del 70′ fue exepcional, porque estuvimos en la ‘B’, subimos, fuimos campeones, algo que fue todo un proceso, fue único y ojalá se vuelva a repetir algún día».
DE LA ‘B’ A MEJORES DE SALTO
Aquello de bajar a la ‘B’ nos sirvió de mucho, en lo que fueron los años 71′ y 72′, donde estaba Raúl Rodríguez como técnico, una persona a la que siempre se hechaba mano, un hombre de la casa que cuando había dificultades nos sacaba adelante. El 73′ fue el año donde aparece Basilicio Da Silva, para después salir campeones en el 74′, 76′ y 78′, que fueron los últimos campeonatos logrados y ya pasaron más de 40 años y los seguimos recordando».
«No hemos ganado a pesar que River ha tenido grandes jugadores, como los hermanos Romeros, los Maidana, como Agustín y el ‘Tono’, los Pedetti, como muchos más que no quiero mencionar para no olvidarme de grandes jugadores que tuvo el club antes de los 70′. Siempre digo que en el periodo de pases se empieza a ganar los campeonatos. Antes de comenzar la temporada se trajo a Carlos Sagradini, el ‘Chirlo’ Gómez, trajimos un triángulo final de tres básquebolistas, integrado por Luis González de Osimani y Llerena, el ‘Cholo’ Pese de Círculo Sportivo, Sergio González , el ‘Piojo’ Arralde, que termina jugando de ‘9’. Yo miré el campeonato del mundo cuando el ‘9’ de Francia creo hizo solo un gol y parecía al trabajo del ‘Piojo’ Arralde, salvando las distancias, con su movimiento arrastraba marcas y lo que hacía era abrir las defensas rivales para que nosotros pudiéramos entrar con más posibilidades. Hoy si un ‘9’ no hace goles ya dicen que no sirve para el puesto».
«Aquel River era un equipo más trabajado, sin muchas figuras, pero un equipo que conocía o sabía lo que tenía que hacer en la cancha, por eso funcionaba como equipo. Si hablamos de volantes, el gran trabajo del ‘Monito’ Izaguirre a la derecha o el ‘Cabeza’ Rodríguerez a la izquierda, eran unos fogoneros; usted tenía dos jugadores que dejaban el alma en la cancha. Otro jugador que era alternativa en el medio era Abel ‘Vilo’ Hernández, lo que hacía a ese equipo más equilibrado, por tener más jugadores de sacrificio, el propio Tabaré Quiñones (su hermano).
En las finales con Chaná y Gladiador, Don Basilicio Da Silva hace variantes, donde pasa el ‘Chirlo’ Gómez a la zaga con Sergio González, los laterales eran el ‘Diablito’ Aguirrezabal por derecha y Juan Sánchez por izquierda. Por eso siempre digo que el campeonato de 1974 me dejó grandes recuerdos, de un equipo más aplicado, donde el técnico logro inculcar, trasmitirle la idea y convenció al jugador para que el equipo caminara. Además estaba la gente que apoyaba».
«La directiva también trabajó mucho. Fue una época de gran unión de la familia, de la gente que estaba al lado, desde lo que le cocinaban hasta el que entraba a jugar, desde el equipier y toda esa gente que se necesita, que estaba y de los que muchas veces sus nombres no trascienden».
«No voy mucho al fútbol pero no perdí el contacto»
«Hoy en día no voy mucho al fútbol pero no he perdido el contacto. La última vez que fui justamente fue a ver a River, cuando entró a la liguilla, que ya hacía tiempo no lo hacía. Pero si bien no voy a la cancha, siempre estoy en contacto sobre cómo marcha el fútbol salteño, me intereso en los resultados. Me informo de cómo está el club, de la formación de nuevas generaciones que vienen, de cómo trabaja el Baby Fútbol en el Asilo. Al contacto con la gente de River nunca lo perdí, estoy al tanto de todas las novedades del club siempre».
El paso por el fútbol de Paysandú
y los títulos con Salto Uruguay
Después de ser campeón salteño con River llegó la chance de jugar en Paysandú y el retorno a Salto para ser campeón con Salto Uruguay. «Me invitaron a jugar en River de Paysandú y estuve 76′, 77′ y 78′ y fue una linda experiencia, donde me trataron muy bien. Me tenía que levantar temprano los domingos de mañana para llegar unas horas antes de los partidos, pero era lindo, jugar en Paysandú me dejó lindos recuerdos. En Salto había hablado con Miguel Cristech, que era el entrenador de Salto Uruguay, para que me permitiera entrenar con ellos y estar en las mejores condiciones a los domingos en Paysandú. Y de ahí fue que vino mi vinculación a Salto Uruguay, donde salí campeón 1980 y 1982».
«En Salto Uruguay, en 1979 nos salvamos del descenso en la última fecha y bajó Dublín Central. Al año siguiente se reforzó el plantel. Enrique ‘Pirulo’ Da Cunda era el técnico y trae a Julio ‘Yuyo’ Da Silva, que venía de Deportivo, a Limber ‘Pato’ Yaque que venía de Gladiador, a Luis ‘Gringo’ Cavani que venía de Hindú, más los que ya estábamos, para que ese equipo de 1980 funcionara de forma espectacular. Tenía volantes para jugar conmigo, Juan Antonio ‘Colilo’ Maidana a la derecha y José María ‘Vela’ Sánchez a la izquierda. Era un gusto jugar con ellos, yo siempre como volante central. Para mí era sólo parar la pelota, levantar la cabeza y jugársela a ellos, y arriba el ‘Gringo’ en su mejor momento. Fuimos campeones en el 80′ y 82′. Después me fui a Universitario, que me llevó don Luis ‘Macho’ Alfieri. Después un año en Almagro donde dirigía el ‘Negro’ Reina y me retiré jugando en el año 86′ en Saladero en la “B” con Rosalino Sosa como entrenador».