martes 31 de enero, 2023
  • 8 am

2023

Padre Martín Ponce de León
Por

Padre Martín Ponce de León

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Por el Padre Martín
Ponce de León
Has llegado.
Te miro una y más veces y no sé qué decir.
Un inmenso silencio se apoderó de mí ante tus días relucientes de puro nuevos.
No se me ocurre hacer otra cosa que contemplar tus días.
Son los justos para completar un año.
Son muchos para darse de la mejor manera.
Son pocos para desear algunos logren se detenga el mundo.
Los miro y me pregunto: ¿cuántos de ellos tendrán reuniones?
Los miro y me pregunto: ¿alguno de estos días me acercarán una sorpresa?
Así podría seguir para, simplemente, tener la certeza de que esos días relucientes están llenos de interrogantes a los que no puedo responder hoy.
Las respuestas irán surgiendo en la medida en que sepa encarar cada uno de tus días con desinterés, con amor y con entrega.
Sé que algunos de esos días esconden motivos para que mi corazón sonría de pura dicha.
Pero no quisiera saber cuáles son puesto que, mejor, deseo me sorprendan en lo cotidiano de ellos.
Sé que algunos de esos han de poseer esas realidades que me han de llevar a desear no estuviesen pero, lo sé, son parte de tu realidad y deberé vivirlos con entereza y coraje.
Sé que estarán, y serán muchos, esos días donde todo será tranquilo y normal. Por un lado son días agradables pero, no te lo niego, son muchos más agradables esos que vienen con una sorpresa en su interior.
Son esos días donde al final de la jornada debes mirar hacia atrás y preguntarte “¿Qué sucedió hoy?” y sacando lo establecido no logras encontrar nada más.
Pero hoy te presentas ante mí con tus días relucientes de puro nuevo y con una inmensa cantidad de jornadas que deberé ir descubriendo.
Una a una deberé ir viviéndolas con entrega y alegría puesto que de otra forma no serán días vividos con amor.
Muchas veces he tenido la oportunidad de escuchar frases como: “Este año pasó volando” y sé que ello es una sensación falaz puesto que tú vives tus días ocupando siempre el mismo tiempo. Somos nosotros quienes nos ubicamos ante ti de diversas maneras y ello es lo que hace los días “pasen volando” o con una lentitud interminable.
Por ello es que, 2023, permite podamos disfrutar la mayor cantidad posible de tus días.
Permite podamos vivir cada uno de tus días con la novedad de que, cada uno de ellos, es único y no se habrá de repetir.
Permite podamos aprender de los hechos de cada una de tus jornadas para que podamos crecer, día a día, como personas.
Permite podamos sorprendernos, gratamente, con cada una de las sorpresas con que nos obsequiarás durante tu tiempo.
Permite que tus jornadas no sean días para cumplir sino días para servir y ser útiles a los demás.
Permite que nadie, en ninguna jornada, esté tan ocupado que se olvide de agradecer a Dios el regalo de la vida y de sus seres queridos.
Ayúdanos para seamos capaces de tener la mayor cantidad posible de días con paz. Que sepamos respetar al otro y sus opciones sin que ello sea un motivo de distanciamientos o de enojos.
Podemos rezar todos tus días pero mucho más importante que ello es que día a día, seamos capaces de construir fraternidad y cercanía.
Que sepamos respetarnos y ayudarnos a construir unidad que no quiere decir uniformidad.
2023 ya has llegado y… que sepa aprovecharte siendo útil a los demás.