viernes 30 de septiembre, 2022
  • 8 am

Intendencia de Salto pretende construir barrios privados en forma difusa y zonas periféricas

Por Andrés Torterola.
Como es de público conocimiento, en los últimos años se han estado promocionando por parte de grupos inversores en acuerdo con el gobierno departamental, algunas propuestas de desarrollo urbanístico-inmobiliario que se anuncian como un salto al desarrollo para el departamento.
ESTUDIO TERRITORIAL
En contacto con CAMBIO Natalia Bisio, integrantes del Grupo de Estudios Territoriales del CENUR Litoral Norte, dijo que, desde el GET, endienten fundamental preguntarse: ¿qué ciudad estamos construyendo? Expresó que han generado Ciclos de charlas y Foros ciudadanos sobre el “Derecho a la Ciudad” con el fin de hacer visibles las potenciales y disruptivas transformaciones que tales emprendimientos auguran. Por ese motivo entienden pertinente compartir algunas reflexiones que emergen de dicho trabajo e interpelan en términos académicos, profesionales y ciudadanos.
JUSTICIA ESPACIAL
La forma de hacer ciudad y de ocupar el territorio ha variado a lo largo de la historia, poniendo en tensión formas de vida que se debaten entre una construcción privativa y especulativa del espacio que habitamos y otra donde se priorizan valores tales como la solidaridad, la justicia espacial y la sostenibilidad ambiental. Signada por los mayores niveles de desigualdad social, América Latina se ve atravesada en la actualidad, por acentuados procesos de fragmentación social que se materializan en las características físicas, sociales y culturales de sus ciudades. Uruguay no ha permanecido ajeno a este modo desigual de construir ciudad y territorio, promoviendo a través de los denominados barrios privados o urbanizaciones cerradas, un estilo de vida prototípico en un entorno homogeneizador, segregacionista y excluyente.
INSTALAR ESTE MODELO
La ley de urgente consideración del año 2001 (Ley N° 17292) regularizó las urbanizaciones en propiedad horizontal, formalizando situaciones de hecho y haciendo posible la instalación del modelo de urbanizaciones cerradas, modelo que se dispersó fundamentalmente en la zona sur de nuestro país, y que recientemente comienza a instalarse en localidades del interior. Si bien, la aprobación de la Ley de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible del año 2008 impuso limitaciones con respecto a su extensión física, flexibilizaciones normativas recientes a nivel nacional han vuelto a facilitar su desarrollo. Esto se ve favorecido por gobiernos locales que perciben en él, oportunidades para el crecimiento económico, sin más certezas que las promesas de ingresos económicos por mejoras en la contribución inmobiliaria o derrames en la creación de empleos, sin más perspectivas que el análisis a corto plazo, dejando de lado aspectos sumamente relevantes para la construcción de ciudades democráticas, accesibles y sostenibles ambientalmente.
ZONAS PERIFÉRICAS
La administración departamental actual tiene la pretensión de instalar este modelo de hacer ciudad en Salto, lo ha intentado con el sonado proyecto El Milagro, y ahora lo pretende desarrollar de forma difusa en zonas periféricas de la ciudad. Por la información disponible a través de los medios de comunicación, se deduce que el destino previsto para estos proyectos es la zona norte de la ciudad, en particular el Suburbano Norte, el área borde sobre el suelo rural al norte de Av. Garibaldi, pero se desconoce su localización específica, también con certeza la cantidad que se desarrollarán, su escala y la relación que guardan unos con otros.